Viticultura heroica. Así se suele llamar a la manera de trabajar la tierra en esos lugares donde las vides están plantadas en bancales o laderas escarpadas y las calles entre ellas son tan estrechas y empinadas que todos los trabajos se hacen a mano y con grandes dificultades. Así se hace en muchas zonas del Douro portugués y también en Galicia, donde los cañones del rio Sil y su afluente el rio Bibei se caracterizan por esta orografía tan particular. Este último lugar, en el Val do Bibei, en Manzaneda, donde encontramos el límite suroriental de la Ribeira Sacra, es nuestra parada de hoy para hablar de una viticultora que destaca por la elaboración y calidad de sus vinos: Laura Lorenzo, propietaria de Daterra Viticultores.

El trabajo de Laura es muy apreciado por los amantes de los vinos diferentes, hechos con pasión y donde destaca el uso de variedades autóctonas para hacer vinificaciones especiales. A pesar de su producción limitada, puedes encontrar sus vinos en tiendas especializadas y cuando preguntas, consigues mucha información sobre ella y sus vinos.

Laura dispone de un total de 4,5 hectáreas desde 2015, repartidas por diferentes pueblos de la villa de Manzaneda y Trives. En Seoane, Langullo, Soutipedre, San Vicenzo, Mendoia y San Fiz podemos encontrar parcelas tan pequeñas como alguna de 400 m2 hasta la más grande de cerca de 2.500 m2. En ellas se trabajan variedades locales que en muchos casos están mezcladas en el mismo viñedo. Las variedades blancas son Godello, Palomino, Doña Blanca y Colgadeira, estas dos últimas con casi un 90% de total de uva blanca. Las variedades tintas son Garnacha Tintorera (conocida también como Alicante Bouchet), Gran Negro, Merenzao, Mouratón y Mencía. Estas dos últimas representan el 80% del total de uva tinta plantada.

En Daterra se practica un sistema de principios agrícolas y sociales, políticos y económicos basados en las características del ecosistema natural. Este sistema se conoce como Permacultura y está sustentado sobre tres pilares fundamentales: la Tierra, utilizando procesos naturales: vegetación, suelos, etc. Las Personas, por medio de la creación de colectivos locales de apoyo mutuo y por último los Recursos, compartiendo materiales para evitar consumos innecesarios.

Muchas de las vides de Laura son viejas, alguna se cree que puede ser pre-filoxéricas (con hasta 120 años de edad) y ofrecen un rendimiento bajo, en torno a 1 kilo por cepa, debido a su edad y las condiciones del terreno.

Daterra Viticultores ofrece seis vinos en su catálogo. Uno de los motivos que nos atraen del proyecto de Laura es que macera el mosto en contacto con las pieles y trabaja con ánforas de arcilla para la crianza de sus dos vinos blancos y uno de los tintos.

Erea da Vila (Manzaneda) está elaborado con Godello, Doña Blanca y Colgadeira. El rendimiento por planta varía entre 200 y 1.000 gramos. El mosto macera con las pieles y pepitas durante cinco días. La crianza tiene lugar en barricas viejas de roble de 225 litros y en ánforas de arcilla de 200 litros durante un periodo de diez meses. No se añaden aditivos enológicos, excepto una dosis de sulfito mínima. Sin clarificado ni filtrado. En la añada 2015 se elaboraron 1.388 botellas.

Gavela da Vila (Manzaneda) es Palomino 100% de plantas cuyo rendimiento varía entre 200 y 1.000 gramos. El mosto macera con las pieles y pepitas durante siete días y la crianza se hace en barricas viejas de roble de 225 y 500 litros y en ánforas de arcilla de 200 litros, también durante diez meses. No se añaden aditivos enológicos, excepto una dosis de sulfito mínima. Sin clarificado ni filtrado. En la añada 2015 se elaboraron 1.590 botellas.

El tercer vino que pasa por ánfora es Azos do Pobo (Soutipedre), hecho con Mencía, Merenzao, Gran Negro, Garnacha Tintorera, Mouratón y otras desconocidas. La separación del mosto de las pieles se hace pasados dieciséis días. La crianza se hace en barricas viejas de roble de 225 y 500 litros y ánforas de 200 litros durante 12 meses. No se añaden aditivos enológicos, ni se clarifica ni filtra. En 2015 se elaboraron 2.689 botellas.

Portela do Vento (Ribeira Sacra) es un tinto del cual en 2015 se elaboraron 2.657 botellas. A base de 90% de Mencía y 10% de Garnacha Tintorera. El rendimiento por planta es alrededor de 1,8 kilos. La fermentación espontánea se realiza en depósito sin adicción de levaduras comerciales. La crianza es en barricas de 500 litros de roble francés. Sin estabilizar, clarificar ni filtrar. Dosis mínimas de sulfitos.

Azos da Vila es un vino elaborado con las variedades Mencía, Merenzao, Gran Negro, Garnacha Tintorera, Mouratón y otras desconocidas. Tras quince días, se separa el vino de las pieles. La crianza se lleva a cabo en barricas viejas de roble de 225 y 500 litros durante 12 meses. No se añaden aditivos enológicos, ni se clarifica ni filtra. En 2015 se elaboraron 2.689 botellas.

El tercer vino tinto es Casas de Enriba (Valdeorras) del cual en 2015 se elaboraron 1.611 botellas. A base de Mencía (80%) y Godello (20%) con un rendimiento por planta de 800 gramos. Crianza en barricas de 500 litros de roble francés. Sin estabilizar, clarificar ni filtrar. No contiene aditivos enológicos, excepto sulfitos en baja dosis.

Tres vinos de Laura han pasado por ánfora: los dos blancos y un tinto. Sobre ellos y sobre su filosofía vitivinícola hablaremos con ella en breve.

Fotos (C) Laura Lorenzo

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