El reto era organizar una cata de vinos naranja que estuviera a la altura de los participantes, un nutrido grupo de somelieres, restauradores y expertos en vino. Nunca hay que amilanarse ante los desafíos, así que nos pusimos manos a la obra.

Lo primero era cómo organizar la cata, es decir, qué criterios seguir a la hora de seleccionar los vinos, y posteriormente cómo organizarlos. Para ello, había que tener en cuenta que no sería una cata al uso en la que podríamos comparar unos vinos con otros, ya que por las características propias de los vinos naranja no podrían compararse. Con esto en mente, para la selección de vinos la apuesta sería escoger vinos hechos con diferentes variedades, de diferentes países y con métodos de elaboración diferentes. Tras mucha investigación, llegamos a la selección de 10 diferentes vinos provenientes de 6 países. Algunos de los vinos utilizaban uvas autóctonas, otros usaban variedades internacionales.

El siguiente paso era decidir el orden de cata. La decisión fue empezar por los vinos cuyo periodo de maceración con las pieles era menor e ir incrementando este periodo con cada vino. Esto no permitiría ver la influencia de la maceración con algo de independencia de la variedad. No mucha, pero sí algo.

La tercera decisión fue hacer cata ciega. Nada más que para que cada catador se enfrentase a cada copa sin saber lo que había delante, con la única pista del periodo de maceración, y tipo de crianza.

Los vinos seleccionados y su orden de presentación fueron los siguientes:

  1. Erea Da Vila 2015, Godello, Doña Blanca, Colgadeira. Daterra Viticultores. Galicia (España). Cinco días de maceración, diez meses de crianza en barricas de roble y ánfora de arcilla.
  2. Malvasia 2014, Azienda Agricola Skerk. Carso-Kras (Italia). Diez días de maceración, doce meses de tonel.
  3. Jakot 2010, Friulano, Azienda Agricola Dario Princic. Venezia Giulia IGT (Italia). Veintidós días de maceración, veinticuatro meses de tonel.
  4. Riserva di Oslavia 2012, Ribolla Gialla, Azienda Agricola Primosic, Collio DOC (Italia). Veinticuatro días de maceración, veinticuatro meses de tonel.
  5. SV Jakov Malvazija 2012, Malvasía, Clai Wines, Istria (Croacia). Cuarenta días de maceración, doce meses de tonel.
  6. Rkatsiteli 2015, Rkatsiteli, Pheasant’s Tears, Kakheti (Georgia). Tres meses de maceración, XXXXXXXX meses de tonel.
  7. Hirschkäffer 2014, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Weingut Andreas Tscheppe, Steirerland (Austria). Seis meses de maceración en barrica.
  8. Roter Traminer 2013, Traminer, Weingut Ronald Tauss, Steirerland (Austria). Seis meses de maceración en barrica.
  9. Lunar 2008, Chardonay, Movia, Brda (Eslovenia). Ocho meses de maceración, tres meses de tonel.
  10. De Sol a Sol 2011, Airén, Esencia Rural, La Mancha (España). Catorce meses de maceración, tres meses de tonel.

La cata no se dio por terminada en este punto, sino que se ofreció otro vino invitado. Al ser la progresión desde cinco días a catorce meses, este vino estaba fuera de posición, pero por sus características merecía la pena probarlo:

11. Pinot Blanc 2014, Pinot Blanc, Amphorenwein, Steirerland (Austria). Seis meses de maceración en ánfora, tres meses de crianza en ánfora.

Los vinos dieron de todo. Algunos gustaron mucho, oreos dejaron frío. Lo mejor fue ver la variedad de tipos de elaboración de vinos naranja y cómo afecta la maceración y la crianza al resultado final.

Posteriormente se puntuaron los vinos. Un método sencillo, elegir los tres vinos que más gustaron. A los elegidos en primera posición se les daba 3 puntos. Dos puntos a los elegidos en segunda posición y un punto a los elegidos en tercera posición. El resultado para los vinos puntuados fue el siguiente:

  1. Riserva di Oslavia 2012, Primosic: 29 puntos.
  2. Malvasía 2014, Skerk: 9 puntos.
  3. SV Jakov Malvazija 2012, Clai Wines: 9 puntos.
  4. Hirschkäffer 2014, Weingut Andreas Tscheppe: 9 puntos.
  5. Erea Da Vila 2015, Daterra Viticultores: 8 puntos.
  6. Jakot 2010, Azienda Agricola Dario Princic: 7 puntos.
  7. De Sol a Sol 2011, Esencia Rural: 1 punto.

Fue una gran velada, muy interesantes los vinos.