Este artículo iniciaba su andadura para hablar sobre Kmetija Hedele, una bodega ubicada en el corazón del valle del río Vipava en Eslovenia, una denominación llamada Vipaska Dolina. Pero a medida que evolucionaba se iba convirtiendo en una historia sobre Andrea Pittana.

Andrea es un ingeniero agrónomo que ha dedicado su vida y su trabajo a su pasión: el vino. No sólo es uno de los propietarios de Kmetija Hedele (Ales Pulc y Andrea Gheller son sus dos socios), sino que también trabaja como consultor para varias bodegas de la región del Collio en Italia. Algo curioso de su trabajo surge con los vinos naranja. En una conversación con otro enólogo de Vipavska Dolina surgió el nombre de Andrea y dijo que él y Andrea siempre discutían (amigablemente, por supuesto) sobre vinos naturales y vinos blancos macerados con las pieles. El otro enólogo trabaja de esta manera mientras que Andrea está en contra de la forma en la que algunos productores hoy en día justifican algunos defectos y características sensoriales no positivas en este estilo de producción de vino. Lo curioso del caso es que Andrea es consultor de algunos de los mejores productores de vino de naranja en el Collio. Esto nos asegura que con Andrea detrás de esos vinos el resultado solo puede ser grandes ejemplos de cómo trabajar con este estilo de vinificación.

Andrea es uno de esos elaboradores de vino que transmiten su pasión por su trabajo. Tan pronto como nos reunimos fuimos directamente a un viñedo plantado parte de Chardonnay, parte de Sauvignon, y comenzó a explicar los suelos, sus efectos en el aroma y los sabores de los vinos, la exposición al sol de las vides, cómo trabajan en el campo, por qué un sistema de plantado es mejor que el otro según el suelo y la variedad en particular, etc. Andrea es una fuente inagotable de conocimiento, pero al mismo tiempo habla de una manera que nunca te cansas de escuchar.

Luego fuimos a la iglesia de Cerkev Marija Snežna (Santa María de la Nieve), una pequeña iglesia en la cima de una colina rodeada de viñedos. Aquí, Andrea explicó cómo podríamos distinguir un suelo de Terra Rossa, el suelo característico del Kras esloveno y el Carso italiano, del suelo de Flysch que encontramos en el Vipavska Dolina, la Ponca/Opoka de la que hemos hablado en artículos anteriores. Simplemente observando los árboles que crecen en cada suelo diferente podemos hacer esta distinción.

Después de muchos años trabajando como consultor, Andrea comenzó a producir vino con sus socios en Eslovenia. 2011 fue la primera añada que Kmetija Hedele puso en el mercado. Una bodega que produce solo tres vinos blancos y no elabora vino tinto, ya que según Andrea, el suelo del Flysch es muy bueno para los vinos blancos pero no tanto para los tintos. Trabajan con las variedades Malvasía, Chardonnay y Sauvignon produciendo vinos monovarietales. Andrea tiene una visión sobre la elaboración de vino como la que hay en Borgoña, como dice, “debido a la atención que debe estar en el viñedo y la expresión que esto puede transmitir al vino”.

Andrea empezó sus estudios de vino y su carrera profesional en esta región francesa y debido a esto, siente verdadera pasión por la Chardonnay y su sueño es producir vinos provenientes de un solo viñedo en lugar de vinos de una sola variedad. En el valle de Vipava tiene la suerte de trabajar en “una geología que da un gran efecto terroir al vino“. Tengo la sensación de que pronto veremos cómo estos sueños se hacen realidad.

En la bodega vinifican cada parcela por separado. Tienen un poco menos de 10 hectáreas en total de donde producen un total de 30.000 botellas. Poco a poco continúan agregando parcelas pequeñas a la bodega para aumentar el número hasta las 15 hectáreas. Después del prensado, cada parcela va directamente a barricas de roble (obviamente de Francia) durante un período en torno al año, y luego permanece otro año en más en tanques de inoxidable. El ensamblaje final de todas las parcelas se realiza antes de embotellar.

Trabajan ecológicamente en todos sus viñedos y también son muy conscientes de la huella de carbono que dejan. Debido a esto, en lugar de construir una nueva bodega, están utilizando pequeños sótanos en diferentes casas en el pueblo de Gaberje. Aquí es donde probamos muestras en barricas de la añada 2018 y muestras de depósitos de la añada 2017. Luego abrimos unas cuantas botellas, incluida un realmente maravilloso Malvazija 2011, su primera añada, un vino excepcional.

Y la visita no terminó después de probar sus vinos, ya que después fuimos al cercano pueblo de Vipava para tomar un café. Luego fuimos a la Oficina de Turismo del Valle de Vipava donde, además de información turística, tienen una sala en la que se pueden degustar diferentes vinos de todo Vipavska Dolina. Algo increíble.

Un descubrimiento maravilloso. Vipavska Dolina. Kmetija Hedele. Andrea Pittana. Pronto hablaremos con él sobre sus antecedentes borgoñones y todo lo que está haciendo en Italia y Eslovenia.