Muchos de nosotros tenemos un cantante favorito, un actor favorito, un escritor favorito… personas o cosas que nos gustan mucho, que amamos porque significan mucho para nosotros: esa canción con la que nos enamoramos, ese libro que nos hizo imaginar mundos lejanos y tantas aventuras, esa película que nos hizo sentir como los protagonistas en la pantalla… Tengo uno o dos favoritos en cada una de estas categorías y muchas otras cosas favoritas, por supuesto, pero no voy a hablar de eso ahora.

Hoy voy a hablar de otra cosa que tengo como favorita. Sí, debo confesar que tengo una uva blanca favorita. Sí. ¿Te lo puedes imaginar? La tengo. Si lo piensas bien, no es una cosa tan extraña cuando hablas con winelovers. Muchos de nosotros/ellos están enamoradas de vinos elaborados con la Cabernet Sauvignon o la Merlot. Otros están completamente locos por la Pinot Noir, algunos por la Chardonnay o la Palomino en forma de vino de Jerez… Por suerte, nuestro WineWorld es muy grande para que todos encontremos una variedad de uva que nos enamore cuando viene dentro de una botella de vino.

En mi caso, bueno (aquí viene el emoticono que se frota la barbilla mientras piensa con fuerza), ¿cómo lo diría? Bueno, me encanta la Ribolla Gialla.

Probablemente a estas alturas tú que me lees ya sabes que hay un lugar en la Tierra considero un trocito de cielo. Estoy hablando de ese pequeño rincón del mundo entre Italia y Eslovenia. Esa parcela de tierra que combina las colinas del Collio en Italia y Goriška Brda en Eslovenia.

¿Por qué la Ribolla Gialla? Me enamoré de ella con la primera copa de vino que probé producido con esta variedad. Era un vino especial, no un vino blanco seco típico, sino un vino blanco macerado en las pieles, lo que ahora llamamos un Orange wine. Era una Riserva di Oslavia 2012 de Primosic, una bodega ubicada en el corazón del Collio, en un pequeño pueblo llamado San Floriano del Collio, donde esta variedad es la reina absoluta. De hecho, seis productores en este pueblo han establecido una asociación cuya misión es promover la Ribolla Di Oslavia.

Algo que realmente me gusta de la Ribolla es su versatilidad. Hasta ahora he podido disfrutar de grandes ejemplos de vinos secos (tanto jóvenes como envejecidos), vinos macerados y espumosos elaborados con la Ribolla. Y sé que alguien está produciendo un vino dulce con ella. Como puedes ver, con esta maravillosa variedad se puede crear una gran variedad de estilos.

La Ribolla Gialla es una uva de piel amarilla, como su nombre lo indica (Gialla significa amarilla en italiano). A pesar de las diferentes historias sobre sus orígenes, podemos estar casi casi seguros ahora de que nació aquí en el Collio/Goriška Brda hace muchos siglos, ya que hay anotaciones sobre esta uva en escritos publicados hace ocho siglos.

Una característica importante de esta variedad es su piel gruesa, que la hace perfecta para utilizar la maceración de la piel durante largos períodos de tiempo. Dependiendo de las diferentes áreas de producción, algunos elaboradores de vino maceran el mosto con las pieles durante períodos tirando a cortos, entre ocho y diez días, mientras otros van más lejos por este camino y hacen maceraciones durante meses, a veces uno o dos, a veces hasta seis meses. La Ribolla también lleva muy bien el envejecimiento tanto en ánforas como en barricas de roble o acacia y grandes botti hasta siete años (sí, siete) en algunos casos.

Los vinos secos de Ribolla Gialla son fáciles de beber, con un buen equilibrio de fruta y acidez que los hace muy agradables. La espumosa Ribolla es también un vino que se bebe hasta el final de la botella antes de que te des cuenta. Y los vinos naranjas son arte en la botella.

Hablaba antes de San Floriano del Collio. En este pequeño pueblo en las afueras de Gorizia en el que hay más viñedos que casas, podemos encontrar algunos de mis productores preferidos de Ribolla. Mencionaré aquellos cuyos vinos he probado y me apasionan. También son grandes personas y algunas de ellas las puedo llamar mis amigas: Ana y Franco Sosol de Il Carpino; Silvan y Boris Primosic; Stefano Bensa de La Castellada; Dario Princic; Saša Radikon; Matej Fiegl; Alexis Paraschos; Franco Terpin. Todas estas bodegas producen vinos macerados con la Ribolla y algunas de ellas también producen versiones secas con él. Mi corazón está con estos chicos y con sus vinos. Las seis primeras bodegas son las que crearon la Associazione di Produttori de la Ribolla di Oslavia.

No muy lejos de San Floriano encontraremos la versión macerada de Damijan Podversic, y las versión seca de Marco Felluga y su hijo Roberto Felluga. Lo mismo nos encontraremos si nos dirigimos hacia Udine, donde Mario Zanusso de I Clivi hace maravillas tanto con Ribolla seca como espumosa en su método ancestral. No lejos de ellos nos encontraremos con Stefano Novello de Ronco Severo: maravillosa Ribolla macerada.

En la parte italiana hay muchos más productores de los que hablaremos en el futuro cuando visitemos sus templos y probemos sus vinos. Pero qué nos encontraremos al cruzar la frontera para entrar en Goriška Brda en Eslovenia? Bueno, para empezar ya no habrá Ribolla Gialla sino que se llamará Rebula. En esta zona eslovena, parte de la gran región vinícola Primorska, la uva cambia su nombre por la versión eslovena. La Rebula también reina aquí. Y también la Rebula macerada.

Mis héroes locales, algunos de ellos también grandes amigos, son Jean Michel Morel y Katja Kabaj de Kabaj; Aleks y Simona Klinec de Klinec; Ales Kristančič y Movia Vesna de Movia; Valerija y Marjan Simčič de Marjan Simčič y Tamara y Janko Stekar de Kmetija Stekar 1672. Todos ellos elaboran versiones de la Rebula con diferentes periodos de maceración. Aleks Simčič de Edi Simčič trabaja con la Rebula en su versión seca y siempre con diez meses de crianza en roble.

Y a unos 20 kilómetros al este entraremos en Vipavska Dolina, o el valle del río Vipava, donde Kristina y su padre Boreslav Mervič elaboran espléndidos vinos en JNK; Valter Mlecnik de Mlecnik y Primož Laurenčič de Burja Estate son otros elaborares de esta zona que hacen maravillas con la Rebula.

Esta es solo una breve lista de productores cuyos vinos he disfrutado y en casi todos los casos compartí una copa con ellos. Hay más, por supuesto. Muchos de ellos están en mi lista de tareas pendientes, ya que habrá tiempo para continuar visitando y descubriendo nuevos Ribolla Gialla y Rebula. La lista es larga. Es una pena que no haya muchos vinos de Ribolla/Rebula disponibles en España, pero ya sabes, si traes la comida cuando vengas de visita, yo pongo el vino. No hay tiempo que perder. Hay muchos vinos que probar.