A veces obtienes las mejores recompensas cuando llegar a tu destino requiere tiempo y sobre todo, esfuerzo. ¿No es acaso cierto en todos los aspectos de la vida? Cuando estás en otro país que nunca has visitado antes, tienes que confiar en tu navegador, invención que ahorra tiempo y que consigue que, habitualmente, no te pierdas. O casi nunca. Estaba en medio de la nada en Croacia, en una estrecha carretera apenas pavimentada en las afueras de un pequeño pueblo llamado Kosinožići y pasé por delante de Roxanich Vina sin parar porque no había ningún cartel a la vista. El navegador me decía que ya había llegado a mi destino, pero la máquina no va a ser más lista que yo, así que seguí adelante hasta que volví a estar en medio de la nada. Media vuelta y en la segunda pasada finalmente vi el letrero de la bodega y ¡eureka! Había llegado! Justo donde el navegador me había dicho un rato antes…

Dos horas de conducción bajo la lluvia y la nieve era suficiente tiempo para estar un poco necesitado de calor y de recuperar los niveles de energía. Marjan estaba esperándome y me recibió calurosamente. Entramos en la sala de cata y delante de mis ojos había una buena colección de vinos Roxanich. Pensé: “¡Wow! Genial! ¡¡¡Una espléndida exhibición!!” A continuación, Marjan trajo más botellas, así que mis ojos estaban abiertos de par en par, como los de un niño frente a una tienda de caramelos. También trajo un poco de jamón y queso, así que tocaba relajarse y empezar a disfrutar.

La cata estaba dividida en cuatro secciones, cada una con diferentes estilos de vino. Marjan me explicaba cada vino, su vinificación y cualquier otra información que quisiera conocer. Fue extremadamente paciente conmigo. Comenzamos con los vinos más frescos, que tienen un período de maceración con sus pieles de unos pocos días (porque aquí todos los vinos blancos se maceran con las pieles).

Draga 2013 es un Pinot Blanc con dos días de maceración con las pieles. Es el vino de entrada, para ir abriendo boca, y es un gran vino, muy bien hecho, muy rico y muy sabroso. Mirna 2013 es un Sauvignon Blanc con dos días sobre las pieles. Muy sorprendente y buen vino. Estos dos vinos permanecen dos años en un depósito de acero. SoRelle 2013 es un Chardonnay con cuatro días de maceración: 10% del barril y 90% en tanques de acero durante tres años en barril.

Normalmente, se suele empezar una cata por lo sencillo, estirando los músculos preparándote para una carrera larga, pero aquí comenzamos al sprint, de lleno en la carrera. Una forma increíble de comenzar. Vinos maravillosamente hechos.

Luego seguimos con cosas serias en vino blanco: vinos hechos para los fanáticos incondicionales de los vinos blancos macerados con las pieles. Estos tres vinos tienen un período de envejecimiento de seis años (seis, six, sei) en grandes barricas de roble de diferentes tamaños. Antica 2010 es su buque insignia, un Malvazija Istarska con seis meses en las pieles. Milva 2010 es el Chardonnay con una semana de contacto con las pieles. Dos vinos monovarietales que estaban estupendos. Finalmente, un ensamblaje blanco, y como dijo Marjan, un ensamblaje de uvas. Esto quiere decir que las uvas hacen juntas todo el proceso de vinificación. Ines u Bijelom 2010 es una mezcla de Verduzzo, Pinot Gris, Pinot Blanc, Sauvignon Blanc, Friulano, Riesling Italico y Glera. Setenta días en las pieles y seis años en madera. Después de estos tres vinos, estaba absolutamente maravillado.

Si los primeros tres vinos fueron buenos y agradables, los siguientes tres fueron simplemente increíbles. Tanta intensidad en la copa proviene de las pieles pero al mismo tiempo son vinos muy elegantes y quieres probar más y más. Y luego un poco más.

Después de un breve descanso para reflexionar sobre los vinos anteriores, comenzamos con los vinos tintos.

El primero fue su vino tinto insignia, el que dijo Marjan es su vino más vendido. De hecho, se les había acabado y sólo quedaban unas pocas botellas de 0,375 ml, con todas las botellas normales y magnums agotadas. SuperIstrian 2009 es una mezcla de Cabernet Sauvignon 40%, Merlot 40% y Borgonja 20%. Es un gran vino y de hecho una vez que terminamos la degustación volví a este vino para otra cata y comprendí por qué es el más vendido. El segundo blend tinto es Ines u Crvenom 2008, no un blend de uva como Inés u Bijelom 2010 sino un blend de vino, donde cada variedad se vinifica por separado y luego se combinan. Las uvas son Syrah, Barbera, Lambrusco, Malvasia Nera, Cabernet Franc y Borgonja.

Los siguientes vinos fueron los tres tintos monovarietales: Merlot 2008, Cabernet Sauvignon 2008 e Istiranac Teran Ré 2008. Tú que me lees ya sabes que nunca he sido un gran fan de la uva Teran, pero la que produce Roxanich me ha hecho repensar mi posición sobre esta variedad. Muy buen vino, así como los otros dos. Muy agradables todos ellos con seis años de crianza en recipientes de madera de diferentes tamaños. Vinos finos, elegantes y agradables.

Esta era la tercera parte de la cata y no habíamos terminado aún, pero antes de continuar, optamos por dar un paseo por la bodega para saber más sobre Roxanich Vina.

Esta es una empresa de cultura ecológica, con métodos tradicionales de vinificación y agricultura biodinámica. La tecnología, así como la intervención mecánica y química, no se utilizan en ninguna de las fases de elaboración. Poseen recipientes de madera de 35 hectolitros y también de 55 a 70 hectolitros, así como barriles de 600, 500 y 225 litros. El embotellado de cada vino se realiza siempre bajo la luna menguante. Noviembre de 2008 fue el momento en que salió al mercado la primera añada de Roxanich, con los vinos, Teran Re 2005, Teran 2005 y Merlot 2005. Hoy en día su producción anual es de alrededor de 50.000 botellas entre todas sus etiquetas.

Después de visitar todas instalaciones, el día seguía siendo frío y húmedo, volvimos a la sala de cata de vinos donde nos esperaban dos botellas de vino espumoso: Les Bulles Brut Nature Blanc, elaborado con Malvazija, y Les Bulles Brut Nature Rosé, producido con la uva Teran. Fue un gran colofón, tanto para la visita como para la cata.

Nuestra primera visita a una bodega de Croacia no pudo ser mejor que Roxanich. Marjan fue un excelente anfitrión, los vinos realmente buenos y el lugar era muy agradable. El responsable de la bodega, Mato Matic, con quien iba a hacer la visita, estaba atascado en Ljubjana (Eslovenia), debido a una tormenta de nieve, así que solo pudimos hablar por teléfono, pero bueno, ahora tengo otra razón para volver y agradecerle su amabilidad. Además, el vino español siempre es bienvenido en una segunda visita y soy un embajador de nuestros vinos cuando voy al extranjero, así que algo habrá que hacer la próxima vez.

Por otra parte, ¿quién necesita una excusa para visitar una bodega como Roxanich Vina? Encontrar grandes vinos como estos es algo maravilloso, pero encontrar personas como Marjan y Mato es mucho mejor. Te abruman con su atención y su amabilidad.

Pronto hablaremos con Mladen Rozanic, propietario y enólogo de Roxanich.