Stefano Novello es una de esas personas que hacen que te des cuenta de que no se trata de abrir una gran cantidad de botellas de vino o descubrir añadas viejas o vinos caros cuando les haces una visita, sino que te hagan sentir como en casa, te traten como a un viejo amigo y compartan contigo su posesión más preciada: el tiempo. Te dan la bienvenida a su casa, no sólo a la bodega sino a su propia sala de estar. Y te das cuenta de lo que es importante en la vida es que personas como Stefano y su esposa Laura te traten como a viejos amigos.

Nuestra visita comenzó cerca del mediodía después de buscar en Prepotto, Udine, y con mucho esfuerzo, la Azienda Agricola Ronco Severo. Lejos de lo habitual en una visita a una bodega, en esta ocasión no hubo visita a los viñedos ni visita a las salas de vinificación o crianza. Allí nos encontramos con la familia de Stefano junto con tres amigos más disfrutando de una copa de su excelente Ronco Severo Pinot Grigio 2015 en el salón de si vivienda. Stefano estaba dando una gran cantidad de explicaciones sobre sus vinos, pero sobre todo era una conversación amistosa y tranquila. Luego llegó el Ronco Severo Ribolla Gialla 2015, que obviamente estaba excelente. Nos encanta la Ribolla en todas sus formas: seca, joven, macerada, espumosa… Y ésta era macerada y además, excelente. Ronco Severo Friulano 2015 fue el siguiente que Stefano abrió, ya que a medida que discurría la mañana y la conversación se iba emocionando compartiendo sus vinos con nosotros, y fue todo un empezar a llorar. Un maravilloso vino con una boca increíble mostrando toda su maceración equilibrada y su crianza sobre sus lías. De la bodega familiar Stefano trajo una botella de un viejo Ronco Severo Chardonnay. Tal vez el 2007? Increíble, con una estructura agradable y elegante y un montón de tiempo por delante para disfrutar.

Junto con un poco de prosciutto y queso (quien dijo que el queso es para engañar a alguien cuando bebe vino?) comenzó el show de vinos tintos. Esta zona es conocida por su variedad local Schioppettino di Prepotto y el 2013 que Stefano abrió era una delicia. La última añada en el mercado, un vino muy rico, que nos habían aconsejado disfrutar y fue increíble. Sentimos utilizar tantas veces “maravilloso”, “increíble”, “fantástico”, pero esto es lo que viene a la mente disfrutando de los vinos de Stefano.

El Schioppettino dio paso a una parte especial de la visita: el Merlot. Ronco Severo se conoce por la alta calidad de su vino Artiùl, un Merlot 100%. Stefano trajo una botella del Artiùl 2013, la última en el mercado también, y era increíblemente bueno. Nos encanta la uva Merlot y este vino era enorme. Potente pero elegante, con una nariz y una boca muy bien equilibradas. Estuvimos hablando de estos vinos que son especialmente elegantes, lo que significa que incluso si pueden ser potentes, su principal cualidad es que están muy bien equilibrados. Como decíamos, puedes hacer fácilmente un vino potente pero no puedes hacer tan fácilmente un vino elegante. A continuación, para demostrar su opinión, Stefano fue a la bodega con un decantador y trajo una muestra de su Artiùl 2015. El vino era un poco crudo, un poco tánico, pero ya mostraba qué tipo de vino iba a ser en dos años más. Luego Stefano fue a recoger una muestra de Artiùl 2016, por cierto, ambas cosechas todavía en las barricas. Éste era más potente que el anterior, mostrando un equilibrio más tánico y aún verde, pero al mismo tiempo mostraba que sería tan grande como el 2013. O tan grande como una botella que Stefano desveló seguido: Artiùl 2001. Reserva familiar. Un vino absolutamente increíble, con una nariz llena de fruta negra y especies, pimienta, y un cuerpo en boca que te dejaba emocionado. Su estructura era simplemente genial.

Llegaba ya la triste hora de partir, de dejar a la familia y amigos de Stefano, pero quedamos en volver a vernos para algo muy especial: dos catas verticales de Merlot y Friulano mientras disfrutamos de un guiso de caza que uno de sus amigos se ofreció a preparar. Todo está establecido.

Fue un tiempo increíble. Como hemos dicho antes, esto era mucho más que una simple visita a una bodega. Fue mucho más que eso. Fue compartir un tiempo maravilloso con gente maravillosa, disfrutando de una pasión común sobre el vino y la construcción de una gran amistad. Que estas son las cosas que importan en la vida.

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