Recientemente hemos hablado de dos grandes bodegas de Eslovenia, Marjan Simcic y Movia, tanto por el número de botellas producidas al año como por su amplio catálogo de vinos y extensión de sus viñedos. Hoy nos acercaremos a un pueblo muy próximo a ellos para encontrar una pequeña bodega familiar ubicada en Gorjansko, a solo unos 5 kilómetros del Mar Adriático. Tú que me lees ya sabes que el Karst es una meseta de piedra caliza rocosa situada entre el valle del río Vipava (Vipavska Dolina) y la bahía de Trieste, también conocida como Carso-Kras en el lado italiano de la frontera.

En otras partes del mundo hay zonas geográficas similares conocidas como karst, llamada así por esta región de Eslovenia. El paisaje es rocoso y salvaje, pero para los que viven aquí es su hogar. En la parte posterior se encuentran los Alpes Pre-Julianos que proporcionan refugio del frío que viene por detrás de la cordillera. El Mar Adriático proporciona una brisa fresca que protege los viñedos. Desde el norte, un feroz viento llamado Bora sopla hacia el mar con gran potencia. Aquí crecen robles entre los cantos rodados, y también plantas silvestres. Por otra parte, el suelo formado en el Pleistoceno es rico en sedimentos marinos es conocido como terra rossa, un característico terreno de color rojo que aporta su personalidad a los vinos.

En esta Eslovenia vitivinícola nos encontramos con Vina Čotar, una pequeña bodega familiar que tiene una bonita historia. La familia comenzó su negocio con un restaurante para el que elaboraban vino de mesa para sus clientes en 1974, nada más que un vino tinto y un vino blanco. Poco a poco, el negocio pasó de la comida al vino, dedicando más tiempo a la bodega y menos al restaurante, que con el tiempo se convirtió en un servicio de catering exclusivo para grupos bajo reserva. Hoy en día, el restaurante está dirigido por Vanesa, la hermana de Vasja, y solo abre los fines de semana. En 1990 embotellaron su primera añada, correspondiente a la cosecha de 1988. Branko Čotar fue el responsable del cambio a la elaboración de vino y ahora su hijo Vasja está a los mandos, pero sigue elaborando el vino continuando con los mismos métodos de sus antepasados. Esto significa que los Čotar cultivan los viñedos de una manera respetuosa con el medio ambiente, siguiendo los principios de la agricultura ecológica. Ah, y no agregan sulfitos al vino. No se usan levaduras industriales ni enzimas.

La familia posee 7,5 hectáreas de viñedos distribuidos alrededor del pueblo de Gorjansko. En ellos han plantado variedades autóctonas e internacionales: las blancas Malvasía, Sauvignon y Vitovska, y las tintas Refosco (Teran), Cabernet Sauvignon y Merlot. La proporción entre uvas tintas y uvas blancas es de alrededor de 50/50. Los viñedos se trabajan siguiendo el sistema Guyot y el rendimiento es de 3.500 a 4.000 kilos por hectárea.

La bodega está excavada en roca natural de tal manera que el vino se mueve dentro de la misma por gravedad en su recorrido desde la cepa hasta la botella.

La fermentación se realiza sin enfriamiento y sin sulfitos añadidos, en barriles de madera de 225 a 2.000 litros de capacidad en la bodega subterránea. Como dice la tradición, los vinos blancos se elaboran siguiendo el método de los vinos tintos. Por lo tanto, los tintos tienen un periodo de maceración relativamente corto, desde diez a veinte días, y los blancos se maceran con las pieles entre cuatro y diez días, dependiendo de la variedad y la añada. Los mismos recipientes utilizados para la fermentación se utilizan para el envejecimiento. Los vinos blancos envejecen dos o tres años, los vinos tintos de cuatro a cinco años.

Vina Čotar elabora seis vinos monovarietales con las uvas mencionadas. También produce un vino blanco semidulce llamado Sladkominka hecho combinando uvas de Malvasía de diferentes añadas. Hay un blend tinto llamado Terra Rossa compuesto generalmente de Teran 40%, Merlot 40% y Cabernet 20%. Črna Penina es un vino tinto espumoso elaborado con Teran siguiendo el Méthode Traditionelle. Los vinos tienen denominación de origen Kras.

De promedio, la producción anual de la bodega se sitúa en torno a las 25.000-30.000 botellas, dependiendo del año.

Recientemente hemos celebrado una cata de vinos elaborados con Malvasía y el Malvazija 2010 de Čotar fue el elegido para representar a Eslovenia. Resultó ser un vino con un gran equilibrio y bastante fino, un vino que hace disfrutar al beberlo. Un gran acierto la elección de este vino. Muy recomendable tanto para participar en una cata como para disfrutar de él en la tranquilidad de nuestra casa acompañado de cualquier tipo de comida.

Dentro de poco hablaremos con Vasja Čotar acerca de sus vinos y su filosofía en la elaboración de vino.

Fotos (c) Vina Čotar

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