[:es]Teo Legido: «No puedo entender el vino si no es como una obra de arte».[:en]Teo Legido: «I can’t understand wine if not like a work of art.»[:]

Teo Legido

[:es]

Hace ya algún tiempo, quizás dos vendimias, hablamos sobre Teo Legido y el trabajo que está haciendo en un pequeño rincón de Ávila. Fue todo un descubrimiento, tanto él como sus vinos, y sin tener ninguna otra razón para visitarle que pasar un buen rato juntos, nos vimos un tranquilo día de este pasado mes de julio.

No hablaremos en concreto de sus vinos, La Bovila y El Rosal, ambos tintos, o de su Verdejo, que me parecen fabulosos. Ni siquiera de esa damajuana de 32 litros que tiene en el salón de su casa con un verdejo que está desarrollando velo de flor. Hoy hablaremos acerca de su filosofía vitivinícola. Teo trabaja sus viñedos, escasas cuatro hectáreas tanto suyas como de uno de sus primos, en ecológico. Trabaja también en biodinámico y el año pasado consiguió ser admitido por uno de los, para mí, grupos de elaboradores biodinámicos más exclusivos. Quizá no sea muy exclusivo en tanto que si cumples los requisitos te pueden aceptar como miembro. Para ello debes estar certificado como biodinámico al menos tres años y pasar una cata de tus vinos. Lo considero exclusivo, o quizás mejor dicho prestigioso, porque es el grupo creado hace ya unos años por Nicolas Joly, Le Rennaissance des Appellations. Este grupo surgió como un puñado de elaboradores franceses que defendían la parte ecológica y biodinámica en la elaboración del vino y que ha pasado ya de los doscientos miembros en todo el mundo. En España, los elaboradores que forman parte de este club son apenas una decena.

Teo Legido viene del mundo de la joyería artística por lo que, con este pedigrí, no es de extrañar que Teo conciba el vino como un arte. Pero mas que sea yo quien lo explique, creo que es mejor que sea él quien comparta su opinión.

Buenos días, Teo, y como siempre, es un placer poder conversar contigo. Qué te hizo dar el salto de la joyería a elaborar vino.

Hubo un momento en que hacía ambas cosas a la vez, tanto la joyería artística como la elaboración de vino, pero poco a poco y por varias razones acabé dedicado solo al vino. Las posibilidades de seguir haciendo joyería eran escasas, entre otra razones por el elevado precio del oro y el cambio de cultura de la joyeríaal perder la importancia que tenía antes.

Qué tienen en común la joyería y el vino?

Ambas profesiones comparten elementos artísticos y creativos. El vino para mí es una obra de arte, y me vuelco completamente en entender la creación del vino, no viéndolo solo como una elaboración. No puedo entender el vino de otra manera que no sea como una obra de arte.

Qué elementos consideras cruciales a la hora de hacer vino?

Hay varios aspectos fundamentales para entender el vino, todos ellos interconectadas. Son los pilares sobre los que se asienta mi forma de entender el gran vino, ese que está en la cúspide, el vino de calidad que cuando está en una copa cuenta su historia.

El dominio de la técnica enológica y vitivinícola te lleva a conseguir una buena materia prima que puedas elaborar sin defectos.

La construcción organoléptica del vino es el segundo aspecto importante para mí: que tenga estructura, intensidad, equilibrio y longitud, principios básicos de una cata.

La cultura del vino que incluye el lugar donde está el viñedo, cómo se han generado los tiempo vitícolas en el mismo.

Finalmente, el esquema intelectual o creativo de quien hace el vino, esos principios creativos que sigues al hacer un vino. Qué pasos quieres seguir, que estilo pretendes buscar, cómo te enfrentas a la personalidad del vino. Creo que la personalidad del creador está representada en el vino. El vino de terroir tiene cuatro pilares fundamentales: el suelo, el paisaje, la cultura del sitio donde se hace, y la longitud del vino, no solo en la cata sino también en su longevidad. La capacidad de guarda de un vino es muy importante para considerar que un vino está bien hecho.

Qué importancia le das al estilo del vino?

Hay que defender el estilo por unas razones. Puedes copiar un estilo, como el de Burdeos, pero tienes que tener claro por qué lo copias y cómo lo adaptas a tu vino. Si eso no funciona, el vino no funcionará, y se verá rápidamente.

Trabajas tus viñedos en ecológico. Por qué?

Para mí el trabajo en ecológico viene ya desde que trabajaba con mi padre en las viñas. No usábamos productos enológicos, ni ningún producto químico. Mis decisiones siempre han ido por este camino.

En mi zona se dejó atrás todo este trabajo en ecológico y biodinámico siendo sustituido por la presión de la industria agrícola y del cereal. Al no existir ya nada de esto, tuve que ponerme a aprenderlo por mi cuenta fuera de aquí, buscando cómo se trabajaba la viticultura a finales del sigo XIX y primeros del XX, hasta llegar a los años 30 del siglo pasado, que es cuando empezó a cambiar todo.

Y de ese trabajo en ecológico diste el paso a la biodinámica.

Esta ha sido una piedra angular en mi forma de trabajar. Ahora mismo estoy en mis inicios en mi forma de trabajar este tipo de agricultura. Es un aprendizaje constante y sigo dando mis primeros pasos en la biodinámica.

Cómo ha sido entrar en una asociación como la de Nicolas Joly?

Busqué entrar en ella por las bondades de la biodinámica y querer profundizar más en esa filosofía, en conocer más. Encontré gente con mas de 40 años de experiencia trabajando de esta manera. Requería tener una uva natural que reflejase el terreno del que viene, donde se hace esta uva. Y la biodinámica era para mí el camino para conseguir esto. Buscando todo lo que pude, encontré que los miembros de esta asociación hacían lo que yo quería. Intenté conocerlos, llamé a su puerta y luché para poder cumplir la condiciones que me pidieron. Una vez admitido, y con años de trabajo a mis espaldas, veo los resultados en el viñedo obteniendo una uva más natural. Desde el punto de vista de posicionarme en el mercado, para mí ha sido una tabla de salvación, porque he podido llegar a mercados europeos a los que de otra manera no habría tenido acceso.

Tu producción está en unas 2.000 botellas al año.

Mi objetivo a largo plazo es llegar a las 5.000 botellas por añada. Depende siempre del acceso a más uva. En la actualidad tengo un viñedo de apenas dos hectáreas con Tempranillo, Syrah y Verdejo, y llevo también un viñedo de mi primo de dos hectáreas y media plantadas con Garnacha. Poco a poco iremos dando los pasos necesarios.

Cómo ves el futuro de vino y lo que lo rodea?

Considero que el futuro de la viticultura pasa por alcanzar el nivel de concepción artística que tiene la gastronomía. Ahora podemos ver que un cocinero obtiene un premio nacional a la calidad artística de sus platos. Ya nadie discute que la gastronomía es un arte. Cuando hayamos conseguido que el elaborador de un vino alcance también ese reconocimiento, todo cambiara muchísimo. Pero primero debemos entender que la base fundamental de toda creación es la búsqueda de la belleza al final del camino. Este camino es irrenunciable para mí. La armonía, el equilibrio de un vino, deben ser puestos en valor. Tenemos que buscar un esquema narrativo para hacerlo entendible. Nosotros como elaboradores debemos tener muy claro que viajamos en este camino, a ser medidos por nuestra creación. Que una copa de nuestro vino explique lo que queremos contar de nuestro trabajo.

Muchas gracias por tus palabras, Teo. Ha sido un placer hablar contigo.

[:en]

Some time ago, perhaps two vintages, we talked about Teo Legido and the work he is doing in a small corner of Ávila. It was a real discovery, both he and his wines, and without having any other reason to visit him than to spend a good time together, we saw each other on a quiet afternoon this past July.

We won’t speak specifically about his wines today, La Bovila and El Rosal, both red, or his Verdejo, which is a fabulous white wine. We won’t even talk about that 32-liter demijohn that he has in his living room with a Verdejo that is developing a velo de flor. Today we will talk about his winemaking philosophy. Teo works his vineyards, barely four hectares (both his and one of his cousin’s), organically. He also works biodynamically and last year he was accepted by one of the, in my opinion, groups of most exclusive biodynamic producers. Maybe not very exclusive, because if you meet their requirements, they can accept you as a member. Firstly, you must be certified as working following the biodynamic principles at least for three years and then your wines have to go through a tasting panel. I consider this group exclusive, or perhaps rather prestigious, because it is Le Rennaissance des Appellations, the group created some years ago by Nicolas Joly. This group emerged as a handful of French winemakers who defended the organic and biodynamic farming and nowadays it has already surpassed two hundred members worldwide. In Spain, the producers part of this club are just a dozen.

Teo comes from the world of artistic jewelry so, with this background, it is not surprising that Teo conceives wine as an art. But rather than being me talking about it, I think it is better for him to share his thoughts.

Good morning, Teo, and as always, it is a pleasure to be able to talk with you. What made you jump from the world of jewelry to making wine?

There was a period in my life when I did both at the same time, both artistic jewelry and winemaking, but slowly and for different reasons, I ended up dedicating only to wine. Possibilities for further working on jewelry were becoming scarce, due to reasons like the increasing price of gold and the changing culture of artistic jewelry losing its importance.

What do jewelry and wine have in common?

Both professions share artistic and creative elements. Wine for me is a work of art, and I completely moved to understanding the creation of wine, not seeing it only as a production. I cannot understand wine in any other way than as a work of art.

What elements do you consider crucial when making wine?

There are several fundamental aspects for understanding wine, all of which are interconnected. They are the pillars on which my way of understanding great wine is founded, the one that is at the top, the quality wine that when it is in a glass tells its story.

Mastering the oenological and viticulture technique leads you to obtaining a good raw material that you can work with without defects.

The organoleptic construction of the wine is the second important aspect for me: that it has structure, intensity, balance and length, basic principles of wine tasting.

The culture of wine includes the place where the vineyard is located, how vines have gone through times.

Finally, the intellectual or creative scheme of who makes the wine, those creative principles that you follow when making a wine. What steps do you want to follow, what style do you intend to look for, how do you deal with the personality of the wine. I believe that the personality of the creator is represented in the wine. Wine terroir has four pillars: the soil, the landscape, the culture of the place where it is made, and the length of the wine, not only when tasting but also its longevity. The ageing capacity of a wine is very important to consider that a wine is well made.

How important is the style of wine for you?

Style must be defended for a few reasons. You can copy a style, such as Bordeaux, but you have to be clear about why you copy it and how you adapt it to your wine. If that doesn’t work, the wine won’t work, and it will show up quickly.

You work your vineyards organically. Why?

For me, organic farming started when I was working with my father in the vineyards. We did not use oenological products, or any chemical product. My decisions have always gone this way.

In my area, all this organic and biodynamic work was left behind, it was abandoned, being replaced by the pressure from the agricultural and cereal industries. Since nothing of this exists anymore, I had to learn everything on my own, looking how viticulture was working at the end of the Nineteenth and early Twentieth centuries, all the way to the 1930s, which is when everything started to change.

And from working organically you also stepped onto biodynamic farming.

This has been a cornerstone in the way I work. Right now I am at the beginning of my way of working this type of agriculture. It is a constant learning and I am still taking my first steps in biodynamics.

What has it been like to being accepted by the association of Nicolas Joly’s?

I sought to enter it because of the benefits of biodynamics and wanted to delve deeper into that philosophy, to learn more. I found people with more than 40 years of experience working this way. It required having a natural grape that reflected the soil it comes from, where this grape is grown. And biodynamics was the way for me to achieve this. Searching everywhere I could, I found that the members of this association were doing what I wanted. I tried to get to know them, knocked on their door and struggled to meet the conditions they asked me to do. Once admitted, and with years of work behind me, I see the results in the vineyard, obtaining a more natural grape. From the point of view of positioning myself in the market, for me it has been a lifesaver, because I have been able to reach European markets that I would not have had access to otherwise.

Your production is around 2,000 bottles per year nowadays.

My long-term goal is to reach 5,000 bottles per vintage. It always depends on access to more grapes. Currently I have a vineyard of just two hectares of Tempranillo,Syrah and Verdejo, and I have a vineyard of my cousin two and a half hectares planted with Garnacha. One day at a time we will take the necessary steps.

How do you see the future of wine and what surrounds it?

I believe that the future of winemaking involves reaching the level of artistic conception that gastronomy has. Now we can see that a chef obtains a national award for the artistic quality of his plates. Nobody disputes that gastronomy is an art anymore. When we will have achieved that the winemaker also reaches this recognition, everything will change a lot. But first we need to understand that the fundamental basis of every creation is the pursuit of beauty in the end of the road. This road, this path, is inalienable for me. Harmony, balance of a wine, must be put on value. We have to find a narrative scheme to make it understandable. We as winemakers must be very clear that we travel in this path, to be measured by our creation. Let a glass of our wine explain what we want to tell about our work.

Thank you very much for your words, Teo. It has been a pleasure talking with you.

[:]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies