[:es]Rodri Méndez y eso que llamamos «vinos de autor»[:en]Rodri Méndez and what we call «author’s wines»[:it]Rodri Méndez y los [:]

Rodri Méndez

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Me apasiona Rodri Méndez. Bueno, mejor dicho, me apasionan sus vinos. Hablaba hace poco con mi amiga Beti sobre vinos y llegamos a eso que en algunas regiones vinícolas llaman “vino de autor”. Hay bodegas que hacen un tinto joven, luego uno con roble o barrica, luego el crianza, el reserva y el gran reserva. En la pirámide sigue otro vino que muchas bodegas llaman de autor y en algunos casos no deja de ser una excusa para crujirte con el dichoso vino. Que sí, que es más especial que los demás, que bien de una parcela única, que está muy rico y que solo elaboran un puñado de botellas. Pero su autor es el mismo que hace los demás vinos, así que ese nombre se me queda un poco vacío de contenido.

En nuestra conversación comentábamos que el vino de autor debe ser ese que cuando te refieres a él sabes quien lo ha hecho. Un vino de esos que pides por el nombre de quien lo elabora y después por el nombre del vino. Igual que ocurre cuando bas a comprar un libro: «Por favor, el último libro de Reverte? Se llama Sidi«. Pues con el vino lo mismo: «Tienes algo de Rodri Méndez? As Covas por ejemplo?» Y ahí es donde nos pusimos a hablar de “autores”. Con un grupo de amigos también saqué este tema de conversación y quedó bastante chulo. La gente con quien trato en esto del vino, amigos con los que hacemos comidas, cenas o catas, tiene más o menos este mismo criterio. Por supuesto que ninguno de ellos, ni siquiera yo, rechaza beber uno de esos vinos de los que hablaba al principio, pero por lo menos en mi caso, mis preferencias van en la dirección de beber un vino de quien sé que lo ha hecho.

Así que estos pasos me llevaron a estas líneas. Creo que ya he comentado sobre este asunto en alguna ocasión, por lo que ahora incidiremos un poco más en ello. Que conste que para llegar a la conclusión de qué autores o elaboradores prefiero, lo más importante es haber probado muchos vinos y muchas añadas. Si no, no hay una base para poder elegir. No vale decir que un elaborador es tu preferido porque aquel 2010 que probaste una Nochevieja estaba de fábula o porque he probado ocho o diez vinos suyos en una cata (pues sí, hago cata de más de seis vinos). Yo exijo haber catado todo o casi todo lo que hacen y varias añadas de todo o casi todo lo que hacen.

Bajo esa premisa, y hablando exclusivamente de elaboradores patrios, he creado un podio un tanto especial. El primer escalón lo ocupan ex aequo tres personas. Sobre y con Ricard Pasanau hemos hablado en nuestra otra web, www.miamigoelvino.com, Un grandísimo elaborador del Priorat cuyos vinos me apasionan desde hace ya casi veinte años. La Planeta es su vino que más he probado, prácticamente todas las añadas excepto quizás una o dos, pero todo se andará. Todo lo que he probado de El Vell Coster es un lujo, así como Los Torrents, con apenas siete añadas de historia, o el increíble Les Myriams/Danàe, cuyo 1998 es uno de los mejores vinos blancos que he probado. La Morera de Montsant tiene añadas míticas, como 2006, 2003 o 2012, y Ceps Nous es un pelotazo cuando lo elabora sin barrica, como 2017.

David Sampedro también está en ese primer escalón del podio. Todo lo suyo que he probado también me entusiasma. Todos sus tintos Phinca de La Rioja están francamente bien; los blancos de Rías Baixas, sobre todo Costa de Santa Mariña,con dos años de barrica, muy bien también. Phinca Durmiente, el Rufete Blanco de la Sierra de Salamanca es una maravilla. Los blancos que hace en La Rioja son una locura, me muero por ellos. Thousand Mils es increíble y Phinca La Revilla, bueno, no hay palabras para expresar todo lo que me gusta. Y luego aparece David con una botella sin etiquetar de un blanco que está haciendo para experimentar y del que me llevaría todo lo que tiene. Sin hacer preguntas.

Finalmente, y el motivo de estas líneas de hoy, el tercer lugar del primer escalón de mi podio particular es para Rodri Méndez. De él también he probado muchos vinos y muchas añadas. Rodri hace vino en Forjas del Salnés, bodega de Rías Baixas en la que elabora los tintos monovarietales Goliardo, elaborados con variedades autóctonas (Espadeiro, Loureiro, Caíño). También están los Goliardo blancos elaborados con Albariño: A Telleira, Leirana Albariño, Genoveva, María Luisa Lázaro, Cos Pés, A Escusa, entre otros.

Con su propio nombre en la etiqueta (Rodri Méndez y también Bodegas y Viñedos Rodrigo Méndez) elabora Cíes (blanco y tinto), O Santo Do Mar (blanco y tinto), O Raio da Vella (blanco y Tinto), Tras da Canda (blanco y tinto) y también Bastión de la Luna y Sálvora, todos ellos en Rías Baixas.

El Barrero es un tinto de Pinot Noir y Mencía elaborado en El Bierzo. Luego junto con Raúl Pérez también en Rías Baixas elabora As Covas, un fabuloso y muy especial Pinot Noir.

Y hace más cosas, pero para muestra valen estos vinos. Lo que interesa aquí, por lo menos a mí, es que los vinos que he probado suyos siempre me han hecho disfrutar un montón. Y los azares del destino me han llevado a tener la suerte de entrar en contacto con Tensi López, de Vigo, quien me ha recomendado tesoros y provisto de añadas ocultas de Rodri que me han hecho descubrir un nuevo mundo.

Giacomo me decía que tenía que hablar de los vinos, expresar lo que me hacen sentir. Veamos si lo consigo. Si tuviera que elegir, empezaría por los vinos blancos, que por otra parte son los que más atesoro. De entre ellos, (aunque me gustan todos) me quedo con Cos Pés, un lujo de vino naranja hecho con Albariño. Según la añada lleva más o menos tiempo de maceración con las pieles pero en casos ha llegado hasta los dos meses. Es de esos vinos que te hacen poner el codo izquierdo en la mesa (a mí, que soy diestro), apoyar la cabeza en la mano izquierda, mientras que con la derecha te dedicas a oler la copa y degustarla sorbito a sorbito. Oler, degustar, oler, degustar, a ser posible sin sacar la nariz de la copa e intentando bloquear toda estímulo exterior, como sonidos o conversaciones.

Un lujo de vino que junto con La Revilla de David lo tengo entre los mejores vinos naranja de España.

María Luisa Lázaro es otro lujo de vino. Cinco años de crianza para este vino del que estamos disfrutando ahora la añada 2013. Hubo que esperar bastante para poder probar este vino, ya que la añada anterior fue 2005. Este vino es puro terciopelo y complejidad, cuerpo, intensidad y carga aromática. Toda una experiencia.

O Raio da Vella y O Santo do Mar son también una maravilla de Albariño con crianza y una producción limitada. Luego tenemos Leirana Albariño y Cíes, que por su precio son los más competitivos de todos sus Albariños, son también vinos muy disfrutones. Rodri, por cierto, fue quien me hizo disfrutar de un Albariño, ya que prácticamente todo lo que había probado hasta entonces, salvo contadas excepciones, olía a zumo de piña y es algo que no soporto.

Entre los tintos me quedo con El Barredo y As Covas. De este ultimo disfruté una botella de 2017 con Giacomo estas pasadas Navidades que fue un lujo. De El Barredo han caído 2010, 2013 y 2015. Los Goliardo tintos también son otra maravilla, con un carácter rústico muy chulo. El Caíño es brutal, y de este han caído (caído del Caíño, menuda cacofonía) 2010, 2014 y otra sin identificar, ya que era un magnum sin etiquetar. Del Espadeiro han caído también un 2009, 2010 y 2014. Otro vino de pegolete.

Por todos estos vinos y añadas considero que David, Ricard y Rodri son mis autores españoles preferidos. Siempre sé que un vino suyo va a ser un placer sensorial y además, qué demonios, muy disfrutones, que para eso bebemos vino: para compartirlos y disfrutarlos.

A continuación también quiero nombrar a otros autores de vinos que me gustan mucho, aunque por desgracia no he podido probar todavía muchas etiquetas ni muchas añadas, pero estamos en ello. Esto quiere decir que no los considero autores inferiores a los anteriores, sino que no he probado tantos vinos suyos como de los tres mencionados arriba.

En el segundo lugar de mi podio, también ex aequo, tengo a Sara Pérez, Melanie Hickman, Alberto Nanclares, Javier Arizcuren, Orly Lumbreras, Daniel Ramos, Teo Legido, Raúl Pérez, Juan Piqueras y Pepe Mendoza. Y no quiero olvidarme de Juanjo Moreno.

El tercer puesto de mi podio sería para aquellos de quienes he probado en torno a cinco o seis vinos pero que tienen un estilo que me gusta mucho. Aquí hay muchos más autores que en los dos peldaños anteriores. Cualquiera de ellos podría estar más arriba, solo hay un motivo paras que estén en este peldaño y es que no he probado todavía suficientes vinos suyos. Tengo toda la intención de hacerlo. Dado que esta categoría da para muchos elaboradores, solo citaré unos pocos cuyos vinos me han hecho experimentar un montón de emociones: Laura Lorenzo, Germán Blanco, Marcial Dorado, Rafa López, José Crusat, Rubén Salamanca, Goyo García Viadero, Pepe Raventós, René Barbier, Juan Carlos Sancha, entre otros.

Todos ellos son gente que me ofrece las garantías necesarias para pedir un vino suyo que no conozca de antemano. Solamente porque todos ellos son autores de grandes vinos, o si preferimos, autores de vinos que me han hecho y me hacen disfrutar de la experiencia de beberlos y compartirlos. Porque hay un sitio del que procede un poquito de felicidad, y es compartir esos vinos con mi familia y mis amigos.

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I love Rodri Mendez. Well, I love his wines, OK? I was recently talking with my good friend Beti about wines (what else) and we arrived to the topic that in some wine regions in Spain they call «author wine». There are wineries producing a young red wine, then one with a bit of ageing in oak, then the Crianza, the Reserva and the Gran Reserva. At the top of this pyramid there is still another wine that many wineries call an “author’s wine” and in some cases it is just an excuse for charging you with more dollars for yet another wine. Yes, this one is more special than the others, coming either from a particular plot, a particular blend or just producing a handful of bottles. But its author is the same as the other wines, so that naming lacks a bit of content for me.

In our conversation we commented that an “author’s wine” must be a wine you refer to by the name of its producer, because he is the one producing this wine. Then you add the name of the wine, something as you do when buying a book: ‘Hey, do you have Moby Dick? Herman Melville’s book?’ Same here: ‘I would like to have a Rodri Mendez’s wine. Do you have O Raio da Vella?’ And that’s where we got to talk about «authors.» I also brought up this topic with a group of friends and it was pretty cool. Friends I have lunch, dinner or tastings with, who have more or less this same criteria. Of course, none of them, not even me, refuse to drink one of those wines I was talking about at the beginning, but at least in my case, my preferences go in the direction of drinking a wine whose producer I know.

These steps took me to these lines. I think I have already commented on this issue on some occasion, so now we will go a bit deeper on it. For the record, to identify which authors or producers I favor, the most important thing is having tasted many wines and many vintages. If not, there is not a body of work to choose from. It is not worth saying that this producer is your favorite because that 2010 that you tried the last New Year’s Eve was fabulous. Same thing if you have only taste eight or ten of his wines in a tasting (well yes, I do tastings with more than six wines). I require to have at least tasted everything or almost everything they do and also several vintages of almost each wine they do.

Under that premise, and speaking exclusively of Spanish producers, I have created a somewhat special podium. The first place is occupied ex aequo by three winemakers. We have already spoken about Ricard Pasanau and also conducted an interview with him in my other website www.miamigoelvino.com. Ricard is a great producer from Priorat whose wines have fascinated me for almost twenty years. Finca La Planeta is the wine I have most tasted, practically every vintage except perhaps one or two, but it is still a work in progress. Everything I’ve tasted of El Vell Coster is a luxury, as well as Los Torrents, with just seven years of history, or the incredible Les Myriams/Dànae, whose 1998 is one of the best white wines I’ve ever tasted. La Morera de Montsant has mythical vintages, such as 2003, 2006 or 2012, and Ceps Nous is a blast when it is made without oak ageing, such as 2017.

David Sampedro shares that first place of my podium. Everything I have tried of his work also drives me nuts. All of his Rioja’s Phinca reds are frankly good; his whites Rías Baixas, especially the one aged in oak for two years, Costa de Santa Mariña, is a wonderful wine. Phinca Durmiente, the Rufete Blanco of the Sierra de Salamanca is amazing. The Rioja whites are unbelievable; I’m dying for them. Thousand Mils is a great wine and Phinca La Revilla, well; there are no words to express the way this wine makes me feel. And then David shows up with an unlabeled bottle of a white wine that he is doing as an experiment and I would buy all the bottles he would make of this wine. No questions asked.

Finally, and the reason for writing these lines today, the third person sharing the first place of my particular podium is Rodri Méndez. I have tried many of his wines and also many vintages. Rodri makes wine in Forjas del Salnés, a winery located in Rías Baixas where he produces different labels: Goliardo is a series of red single-varietal wines elaborated with native varieties (Espadeiro, Loureiro, Caíño). Using Albariño, there is a white Goliardo called A Telleira, and then we also have Leirana Albariño, Genoveva, María Luisa Lázaro, Cos PésA Escusa, among others.

Under his own name on the label (Rodrigo Méndez and also Rodrigo Méndez Bodegas y Viñedos) he produces Cíes (white and red), O Santo Do Mar (white and red), O Raio da Vella (white and red), Tras da Canda(white and red) and also Bastiónde la Luna and Sálvora, all of them in Rías Baixas.

El Barrero is a red wine made in El Bierzo using Pinot Noir and Mencía. Then, along with Raúl Pérez, he also produces As Covas in Rías Baixas, a fabulous and rather special single-varietal Pinot Noir.

Rodri produces many more things, but for the sake of this article, the mentioned wines will be enough. What is of interest here, at least to me, is that the wines I have tasted of his have always made me enjoy a lot. And destiny has led me to be lucky enough to get in touch with Tensi López from Vigo, who has recommended me and provided me with some of Rodri’s hidden treasures and vintages that made me discover a new world.

Giacomo told me once that I should talk about wines, express what they make me feel. Let’s see if I get it done. If I had to choose my preferred Rodri’s wines, I would start with the white wines, which on the other hand are the ones I treasure most. Among them, (though I like them all) I remain faithful to Cos Pés, a wonderful orange wine made with Albariño. Depending on the vintage, it takes more or less time of maceration with the skins but in cases it has reached up to two months. It is one of those wines that make me put my left elbow on the table (I am right-handed), lay my head on my left hand, while with the right hand, I dedicate myself to smell the glass and taste it sip by sip. Smell, sip, smell, sip, if possible without removing the nose from the glass and trying to block any external interruptions, such as sounds or conversations.

Cos Pés is a great wine that, along with David’s La Revilla, sits atop of the best orange wines in Spain.

María Luisa Lázaro is another incredible wine. Five years of aging for this Albariño that we are enjoying now the 2013 vintage. We have had to wait a long time to taste this wine, since the previous vintage was 2005. This wine is a silky experience, with an elegant body and complexity, intensity and aromatic. A fine experience.

O Raio da Vella and O Santo do Mar are also wonderful Albariños with a limited production. The best buy whites are Leirana Albariño and Cies, wines that even though they are very affordable, they will make you enjoy a lot. Rodri, incidentally, is the guilty part of my beginning to enjoy Albariño wines, since virtually everything I had tried before, save for a few exceptions, smelled of pineapple juice, and that’s something I cannot stand.

Among Rodri’s red wines, I will settle with El Barredo and As Covas. I enjoyed a bottle of As Covas 2017 with Giacomo this last Christmas that was amazing. I have enjoyed 2010, 2013 and 2015 of El Barredo. Goliardo are also another wonder, with a very cool rustic character. The Caíño is brutal, with 2010, 2014 and another unidentified under my belt. I have also tasted Espadeiro 2009, 2010 and 2014. Another beautiful wine.

Because all these wines and vintages, I consider David, Ricard and Rodri (in no particular order) my favorite Spanish authors. I always know that a wine of theirs is going to be a sensorial pleasure and also, what the hell, very enjoyable. That’s the reason we drink wine: to share and enjoy them.

Before wrapping up these lines, I also want to name other wine authors that I like very much, though unfortunately I have not yet been able to try many labels or many vintages. As I said, this is a marathon, not a sprint. I do not consider these authors of a lower than the previous ones, but I have not tried as many of his wines as of the three mentioned above. I have an enormous respect for their work.

In the second echelon of my podium, also ex aequo, I have Sara Pérez, Melanie Hickman, Javier Arizcuren, Orly Lumbreras, Daniel Ramos, Teo Legido, Raúl Pérez, Juan Piqueras and Pepe Mendoza. And I don’t want to forget Juanjo Moreno.

The third place on my podium would be for those of whom I have tried around five or six wines but who have a style that I like very much. Here there are many more authors than in the two previous places. Any of them could be higher, there is only one reason for this place: I have not tried enough of their wines yet. I intend to do so. Since this category is open for many producers, I will only mention a few whose wines made me experience a lot of emotions: Laura Lorenzo, Germán Blanco, Marcial Dorado, Rafa López, Alberto Nanclares, José Crusat, Rubén Salamanca, Goyo García Viadero, Pepe Raventós, René Barbier, Juan Carlos Sancha, among others.

All of them are people who give me the required guarantees to order a wine that I haven’t tasted beforehand. Just because they are all authors of great wines, or if you prefer, authors of wines that have made me and will make me enjoy the experience of drinking and sharing them. Because there is a source from which a little happiness comes, and that is to share their wines with my family and my friends.

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