A veces las primeras impresiones son las que cuentan. Por suerte, otras veces no, porque no estaría escribiendo este articulo de no ser así. La primera vez que hablé con Juanjo Moreno fue por una cata de vinos naranja que yo organizaba en Bilbao y quería servir un vino suyo, Berretes 2014. Me puse en contacto con él y muy amablemente me envió dos botellas. El problema fue que en la publicidad de la cata se escribió Los Berretes, con artículo. Juanjo lo vio y me llamó por teléfono para ponerme la pilas. En noches de tormenta todavía me despierto a medianoche recordando aquella conversación.

Por suerte, eso no tuvo nada que ver con nuestra futura relación. Y su vino en la cata fue todo un éxito. Unos meses más tarde se organizó en Santander una cena maridada con sus vinos y ahí el disfrute fue mayor. Lo pasamos muy bien. Tanto Juanjo como su compañera y socia Maribel Rodríguez nos contaron todo sobre sus vinos y su visión, los motivos detrás de cada vino, etc. Desde entonces, fan de ellos y de sus vinos.

Juanjo y Maribel son quienes están detrás de la Microbodega del Alumbro, una bodega situada en Villamor de los Escuderos, provincia de Zamora. Lo suyo es el vino natural, pero natural del todo, cero intervención. Lo mas cerca que están sus vinos de los sulfitos es cuando comparten estantería en alguna tienda de vinos que también lleva vinos tecnológicos.

En su pueblo, que es un pueblo pequeño de esos de un puñado de habitantes o dos, elaboran una buena cantidad de vinos, porque si algo tienen es inquietud por probar cosas nuevas. Y bien que prueban, porque cada año hay cosas nuevas para probar y cambios en las cosas no tan nuevas. Fruto de esa inquietud por la mejora, por ejemplo, es su vino Palote, un Palomino que macera con las pieles y que Juanjo ha ido perfeccionando, tanto la parcela de la que saca las uvas como la elaboración del vino. Tras varias añadas de pruebas y más pruebas, Juanjo está finalmente satisfecho con el producto. Y yo también, que he probado un par de añadas y la ultima que he probado, la 2019, está como un cohete.

Tengo la suerte de que Juanjo macera todos o casi todos sus vinos blancos con las pieles, así que probar uno u otro es un placer. Berretes es un ensamblaje de Godello, Verdeja, Albillo Real y Chasselas Doré, Albyreal es todo Albillo Real, y el mencionado Palote son sus vinos embabujados, que es como en esta zona se conoce a los vinos naranja. Y hablando de nombres, la Microbodega Alumbro está fuera de cualquier DO. Como no pueden poner el nombre de la variedad en la etiqueta utilizan en muchos casos nombres que te recuerdan a la misma.

Otro vino del que tengo muy buen recuerdo es Hello God, otro Godello que me ha hecho disfrutar cada vez que lo he bebido. Y en la cena aquella probamos su Cabernet Sauvignon que en alguna ocasión ha hecho y que estaba más que estupendo.

Vamos a hablar un poquito sobre la historia de Maribel y Juanjo, la Microbodega del Alumbro. No nos remontaremos a su tierna infancia, sino que nos quedaremos en 2009, cuando empezaron a elaborar vino. Desde entonces han practicado siempre la agricultura ecológica siguiendo una filosofía de usar el mínimo posible de sulfitos. Por casualidad fueron a una cata de vinos en las que se presentaban vinos naturales. Esta cata y la primera Raw Wine Fair de Londres a la que asistieron en 2012 fue donde se dieron cuenta de que eso era lo que ellos estaban haciendo sin que nadie les hubiera dicho nada. En 2013 ya hicieron su primer vino con cero sulfuroso, Berretes 2013. Ese fue el vino que les puso en la senda que caminan en la actualidad. Dejaron atrás los productos enológicos y cambiaron toda su orientación.

En la actualidad, Maribel y Juanjo, con la ayuda de sus hijos Abel y Juan, llevan cuatro hectáreas de viñedo repartidas en seis parcelas en las que tienen plantadas cepas de Tempranillo, Tinta del País y un poco de Cabernet entre las tintas, además de las blancas Godello, Albillo Real, Palomino, Macabeo, Chasselas Doré, Malvasía, Verdeja y Moscatel. Todas ellas en cultivo ecológico.

A Juanjo le gusta que los vinos hagan lo suyo sin que él haga nada. Tanto de nada hacen que, como Juanjo dice, algunos vinos son técnicamente defectuosos y algunos no se sabe por dónde van a salir. Lo que importa es que sus vinos gustan, y mucho, y cada vez a mas gente. Que al final es lo que importa, verdad?

Pronto hablaremos con Juanjo Moreno acerca de sus estilo al elaborar vino. Mientras tanto, y como él dice, Salud y Buen Vino!!