En la provincia de Alicante van saliendo a la luz proyectos que destacan no solamente por la calidad de sus vinos, sino por las personas que hay detrás. Ya hemos hablado anteriormente de Pepe Mendoza, en el pequeño pueblo de Lliber de la Marina Alta alicantina.

A unos pocos kilómetros hacia el interior desde Lliber nos encontramos otro pueblo llamado Xaló. Aquí es donde Manu Guardiola Viticultor desarrolla su pasión vinícola. Agricultor de tradición familiar y enólogo de estudios, Manu empezó a hacer vino junto con su padre hace muchos años para su propio consumo, ya que la familia posee un puñado de hectáreas que han ido dedicando a la uva y a las que ocasionalmente han ido añadiendo más parcelas. Fruto de este trabajo, Manu tiene hoy en día cuatro hectáreas repartidas por la zona de La Solana, rodeando Xaló y alguna pequeña parcela más en la zona del Plá de Lliber, en las partes altas de la sierra de Bernia y en Xábea/Javea. Monastrell, Garnacha Tintorera, Syrah, Merlot y la autóctona Giró entre las tintas, y Moscatel y un poquito de Merseguera entre las blancas son las variedades con las que trabaja.

Manu es uno de esos viticultores honestos con sus uvas. Sus parcelas son el lugar donde las uvas nacen y crecen naturalmente, y en ellas trabaja en ecológico, usando sólo un poco de caldo bordelés y azufre. En la bodega trabaja sin añadidos enológicos. Su bodega está en los sótanos de su casa, donde tiene unos depósitos de inox y alguna que otra barrica. Más que bodega, podríamos llamarlo garaje, porque aunque no hay sitio para un coche ni acceso para el mismo, el espacio podría ser más para elaborar vinos de garaje que para llamarlo bodega. En cualquier caso, y lo llamemos como lo llamemos, es un sitio de esos que transpira pasión. Tengo que ser sincero y debo decir que hay un poco de desorden, pero eso es parte del encanto que se respira allí, que es mucho.

Manu se decidió a hacer vino más en serio en 2015. Digo serio en cuanto a ponerlo a la venta, claro, porque sus vinos son serios, muy serios. Pero a diferencia de otros elaboradores que se inician en el mundo del vino, Manu se puede permitir el lujo de esperar unas poquitas vendimias antes de sacar sus vinos al mercado.

Su vino tinto disponible en la actualidad es Els Marges Vi Negre 2015, un fantástico ensamblaje de 45% Giró, 30% Monastrell, 10% Syrah, 10% Merlot y 5% Merseguera, del cual le quedan unas pocas botellas. Luego pasará a 2017. Teniendo en cuenta que hasta hace poco elaboraba unas 4.000 botellas y que ahora está doblando ese numero, vender el 2015 ahora tiene mérito. Mérito también porque está francamente bueno y no entiendo muy bien que siga teniendo disponibles unas botellas. Ya he comentado que sus vinos me gustan, pero este tiene esa personalidad de la Giró de la zona que lo hace muy rico y que me apasiona: un cuerpo medio con una extracción muy adecuada, un nivel de alcohol controlado y una crianza en barrica de 225 litros de ocho meses que hace que dé gusto, y mucho, disfrutar de este vino.

Els Marges Vi Rosat es otro lujo de Manu. En este caso es un rosado de prensado directo del que está vendiendo el 2019. Un vino muy bien hecho, 70% Giró, 25% Monastrell y 5% Merseguera. No soy muy fan de los rosados pero tengo que decir que Manu me está haciendo un converso.

El tercer y ultimo vino que hace Manu es Els Marges Vi Blanc Brisat. Brisat es como en el arco mediterráneo se llama a los vinos cuyo mosto ha estado en contacto con las pieles durante un espacio de tiempo, es decir, es un vino naranja!!!! 93% Moscatel y 7% Merseguera, con un periodo de maceración de cuatro días. 2018 es la añada a la venta, pero tengo que pasar de nuevo a ver a Manu, así que a lo mejor ya no le queda si hablas con él después de haber ido yo. Este vino está hecho muy a mi gusto, fresco, suave, lleno de aromas y con una tanicidad muy chula. Probamos dos añadas, 2017 y 2018, y además de la diferencia entre ambas, estaban muy bien. 2017 más ligero, 2018 mucho mas tánico y denso. Este era el mío, pero 2017 estaba muy bien también. Dos añadas diferentes en este estilo de vino naranja que ofrece dos personalidades contrapuestas. Todo un acierto.

Ya te habrás dado cuenta de que los vinos de Manu me gustan mucho. Probamos varias añadas para ver las diferencias, y también algún depósito y barrica. Suficiente para darme cuenta de que Manu sabe lo que está haciendo y ser consciente de que tengo que estar muy atento a lo que vaya creando en el futuro. Elaboradores como él son los que merece la pena seguir.

Pronto hablaremos con Manu Guardiola sobre su pasión por el vino.