Siempre he estado en contra del chauvinismo. Esto de que lo mío es lo mejor solamente porque es lo mío es un concepto que no entiendo. Y tampoco comparto, claro. Hay algunos aspectos en los que defiendo “lo mío” pero solo porque después de probar lo de “los otros” veo que me gusta más “lo mío”. Este es el caso del Txakoli. He probado Txakoli elaborado en Bizkaia, en Gipuzkoa y algo de lo que se elabora en Araba. Lógicamente no he podido probar todo porque hay mucho. Pero después de lo que he probado, mi preferencia es el Txakoli que se elabora en Bizkaia. Ojo, fuera de ahí he probado algunas cosas chulas pero más bien eran excepciones.

Hay que aclarar también que no tengo un conocimiento profundo sobre las diferencias de elaboración en cada provincia. Alguna hay seguro, pero reconozco que no las conozco. Sin embargo, siempre me ha parecido más interesante el Txakoli de mi provincia natal.

Gracias a  mi querido Giacomo, un día se me puso a tiro un Txakoli alavés. Tras haber probado varios que no me habían emocionado nada, incluso probando diferentes etiquetas y añadas, le di una oportunidad. La verdad es que había ciertas notas biográficas en su elaborador que me atraían mucho, así que me puse a ello. Y qué descubrimiento! Juanjo Tellaetxe es esa persona detrás de unos muy muy buenos Txakolis alaveses. Juanjo elabora bajo la etiqueta de Tantaka dos Txakolis, uno al que podemos referirnos como básico llamado Tantaka a secas y otro que Juanjo llama Tantaka Selección. Juanjo también elabora un Txakoli tinto llamadoTantaka Beltza del que hace un pequeño puñado de botellas.

Pero antes de hablar de los vinos, hay que hablar de su creador. Juanjo Tellaetxe tiene un oficio principal y ese es el de sacerdote. Lo de hacer vino viene después. Gestiona las viñas familiares que rodean su caserío situado en Artomaña, una pequeña localidad situada en el Valle de Arrastaria. Como todos los valles, está rodeado por montañas que lo protegen de las inclemencias del tiempo, si bien en su lado norte tiene un pequeño resquicio por donde se suele colar el viento. Este valle incluye también orográficamente la ciudad vizcaína de Orduña. Y digo ciudad porque en Bizkaia es la única localidad que recibe está distinción. Bilbao es una Villa, no una ciudad.

Si orduña es una ciudad vizcaína, como es posible que Juanjo haga txakoli alavés? Resulta que el valle de Arrastaria pertenece a la provincia de araba pero las gentes de este valle siempre han tenido una gran relación con la ciudad de orduña y viceversa. Si bien hay algunas fincas de la familia Tellaetxe están repartidas entre las dos provincias, los viñedos están en la parte alavesa

Juanjo vinifica sus vinos en Amurrio, Araba. En su bodega trabaja con depósitos de inox y nada de barrica, si bien cuando le visité había recibido un par de barricas de 400 o 500 litros para trabajar con ellas en el futuro.

La Hondarrabi Zuri es la estrella de los vinos Tantaka. El vino básico la emplea en un 100% mientras que al Selección le añade un 20% de Petit Corbu. También tiene algo de Riesling plantando y si la memoria no me falla, un poquito de Chardonnay. También tiene algo de Hondarrabi Beltza para su vino tinto, del que he comentado que hace bastante menos de mil botellas al año.

Juanjo trabaja muy bien sus vinos. Giacomo siempre me dice que tengo que hablar de los vinos. No soy de hacer notas de cata ni de dar descriptores aromáticos del vino, sino d decir qué me gusta y qué no. En el caso de Juanjo, disfruto mucho sus vinos. He probado las añadas 2017 y 2018 en botella  y la 2019 en depósito, que por otra parte es todo lo hay hecho hasta la fecha. Tantaka es un Txakoli diferente a los habituales, de igual de qué provincia. Juanjo decía que su elaboración era más al estilo vizcaíno, y me lo creo. Lo que sé es que está muy bien.

Tantaka Selección es absolutamente diferente al Tantaka, y absolutamente rico. La Petit Corbu le da un toque muy distintivo que hace que tenga una boca untuosa y sobre todo opulenta. Nada de un vino parco de sabor y que se va rápido. Selección permanece con una acidez muy bien conseguida. Quizás al principio para un bebedor de Txakoli mas clásico, por así decirlo, pueda resultar muy sorprendente, pero precisamente ahí está la gracia, no? Por lo menos para mí si. Me gusta que mi vino me sorprenda, y Tantaka Selección sorprende, y gratamente, hasta decir basta.

Para la añada 2019, los nombres de los dos txakolis blancos cambiarán y además se incorpora un vino nuevo. Así pues, sus nuevo vinos llevarán las siguientes etiquetas y composiciones:

  • Tantaka 2019, el txakoli básico, que llevará lacre blanco.
  • Tantaka Beltza 2019, con lacre oscuro.
  • Tantaka Diapiro 2019, Hondarribi Zuri y Riesling, con lacre verde.
  • Tantaka Diapiro 2019, Hondarribi Zuri y Petit Corbu, antiguo Tantaka Selección, con lacre naranja.

No puedo hablar mucho del Tantaka Beltza porque solo probamos el 2019 del depósito, pero me quedé con las ganas de probarlo, de catarlo y disfrutarlo con más calma. Espero que ese momento llegue cuando ponga mis manos en mi asignación de 2019, porque a partir de ahora soy un incondicional del trabajo de Juanjo.

Pronto hablaremos con Juanjo Tellaetxe acerca de su trabajo haciendo Txakoli.