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Tuesday, December 12, 2017
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JNK, el secreto mejor guardado del Valle Vipava en Eslovenia

JNK

Kristina Mervič es una enóloga eslovena cuya pasión por su trabajo transpira cuando hablas con ella. Y te dejas llevar fácilmente por su pasión y sus vinos. En primer lugar, no es una mujer que quiera poner etiquetas en sus botellas, de esas que dicen que elabora sus vinos naturalmente, que sus viñedos son ecológicos o que tiene una visión biodinámica de la vida. Por el contrario, Kristina elabora los vinos de la misma forma que su padre Boleslav lo hacía antes que ella. De hecho, en esta parte de Eslovenia, que en su día estaba lejos del mundo occidental, los vinos blancos se hicieron siempre macerando el mosto con las pieles porque esto ayudaba a su conservación y longevidad, y no agregaba nada al vino, como sulfitos u otros compuestos químicos, porque sencillamente no había dinero para comprar sulfito o compuestos químicos que agregar. Era todo vinicultura natural porque era la única forma posible de hacerlo.

En el corazón de la Vipavska Dolina DO en Eslovenia, y ubicada en el pequeño pueblo rural de Sempas, es donde podemos encontrar la bodega JNK de Kristina. El Vipavska Dolina, o Valle del río Vipava, es una de las principales DOs de Eslovenia, situada al este de Goriska Brda y al suroeste de la capital Ljubljana. Kristina posee 3,5 hectáreas de viñedos, una propiedad muy pequeña. El suelo aquí es la característica Opoka: marga arenisca formada durante el período Plioceno y rica en sedimentos y minerales marinos. Los viñedos tienen más bajitud que altitud, situados entre 100 y 300 metros sobre el nivel del mar. El rendimiento promedio por planta es de alrededor de 1.5 kilos para las variedades blancas y 2 kilos para las variedades tintas.

Kristina tiene plantadas las variedades blancas Rebula, Malvazija, Green Sauvignon (Friulano), Chardonnay, Pinot Bianco y Sauvignon, y luego tiene Merlot y Cabernet Sauvignon. Produce vinos monovarietales con estas uvas y también dos blends: el blanco Sv. Mihael y el tinto Rdece.

Una cosa que llama la atención es el tiempo de maceración que emplea. Por lo general, en las bodegas cercanas los vinos blancos se maceran en las pieles un período que va desde tres a cinco días hasta treinta días o cuarenta y cinco días. Kristina prefiere un período corto que rara vez pasa de 8 días para cada variedad blanca. El período de maceración de los vinos tintos, por otro lado, suele ser más largo que en otros lugares, llegando hasta los cuarenta días en lugar de los habituales veinte o veinticinco días. A Kristina le gusta que sus vinos se desarrollen antes de lanzarlos al mercado. En primer lugar, le gusta mantener los vinos en barricas de roble durante uno o dos años, dependiendo de las variedades y añadas. Luego sigue un período similar en la botella, por lo que sus vinos salen al mercado tres o cuatro años después de la cosecha.

Tuvimos la oportunidad de visitarla y compartir un rato de calidad con ella. Su padre también estaba y además de los vinos y la conversación, tuvimos la oportunidad de compartir un excelente jamón que hacían en casa. Como te puedes imaginar, muchos de los productos que consumen en casa son de elaboración propia y solo compran en el supermercado local los productos que no pueden producir.

Cuanto más disfrutamos de una copa de Ribolla Gialla o Malvasia, más nos enamoramos de estas variedades. Aquí en Eslovenia se llaman Rebula y Malvazija, y Kristina es una maestra elaborando vinos con ellas. Probamos tres monovarietales blancos: Rebula 2009, Rebula 2004 y Malvazija 2012. Luego el blend blanco Sv. Mihael 2005 (60% de Sauvignon, 40% de Pinot Bianco, 20% de Rebula y Malvazija), el Merlot 2009 y el blend tinto Rdeče 2006 (55% Cabernet Sauvignon y 45% Merlot). Los vinos eran increíblemente perfumados, con una nariz fina y elegante y explosivos en el paladar. Son vinos que realmente se merecen disfrutar de ellos mientras mantienes una conversación agradable. Es muy complicado decir cuál me gustó más ya que cada uno en su lado era una maravilla. El Rebula 2004 tenía una nariz que te enganchaba desde el principio, aún está pletórico y con muchos años por delante para proporcionar más placer. El Merlot estaba simplemente increíble.

Kristina produce un número reducido de botellas cada año y mantiene una buena parte de ellas en su bodega para su envejecimiento. Vale mucho la pena hacerle una visita ya que es muy apasionada de todo lo que hace y sus vinos son un gran descubrimiento.

Pronto hablaremos con Kristina sobre sus vinos y su filosofía enológica.

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JNK, the Slovenian Vipava Valley most treasured secret

JNK

Kristina Mervič is a Slovenian winemaker who transpires passion for her work when you talk to her. And you get easily taken by her passion and her wines. Firstly, she is not a woman to put stickers in her bottles, stating that she is a natural wine producer, certified organic vineyards or biodynamic vision. On the contrary, she makes wines the way her father Boleslav did before her. In fact, in this side of Slovenia that back in the day was far from the Western world, the white wines were always made macerating the must on the skins and they did not add anything to the wine like sulfites or other chemical compounds because there was no money to buy sulfite or chemical compounds to add. It was just natural winemaking because it was the only possible way to do it.

In the heart of the Vipavska Dolina DO in Slovenia, and located in the small countryside village of Sempas, is where we can find Kristina’s winery JNK. The Vipavska Dolina, or Vipava Valley, is one of the main DOs in Slovenia, placed to the east of Goriska Brda and southwest to capital city Ljubljana. Kristina owns 3.5 hectares of vineyards, such a small property she has. The soil here is the characteristic Opoka: sandstone marl formed during the Pliocene period and rich in marine sediment and minerals. Vineyards are low as compared to other wine areas, between 100 and 300 meters above sea level. The average yield per plant is around 1.5 kilos per white varieties and 2 kilos per red varieties.

She has planted white varieties Rebula, Malvazija, Green Sauvignon (Friulano), Chardonnay, Pinot Bianco and Sauvignon, and then she has Merlot and Cabernet Sauvignon. She produces single varietal wines with these grapes an also two blends: Sv. Mihael and Rdece.

One thing that gets your attention is the maceration time. Usually in nearby wineries the white wines macerate on the skins for a period ranging from 3-5 days to up to 30-45 days. Kristina keeps a short period that rarely goes over 8 days for every variety. The maceration period of the red wines, on the other hand, is usually larger than in other places, going to up to 40 days. Kristina likes to age her wines before releasing them to the market. First, she likes to keep the wines in oak barrels for one or two years, depending on varieties and vintages. Then a similar period in the bottle follows, thus her wines are on the market 3-4 years after harvest.

We had the opportunity to visit her and share a good quality time with her. Her father came by too and besides the wines and the conversation, we had the opportunity to share great homemade prosciutto. As you can imagine, many of the products they consume at home are homegrown and they only buy in the local supermarket the products they cannot produce.

The more we enjoy a glass of Ribolla Gialla or Malvasia the more we fall in love with them. Here in Slovenia they are called Rebula and Malvazija, and Kristina is a master producing wines with them. We tasted three white single varietals: Rebula 2009, Rebula 2004 and Malvazija 2012. The white blend was Sv. Mihael 2005 (60% Sauvignon, 40% Pinot Bianco, 20% Rebula and Malvazija), the single varietal Merlot 2009 and a red blend Rdeče 2006 (55% Cabernet and 45% Merlot). The wines were so amazingly perfumed, with a fine and elegant nose and really good in the palate. Wines really worth enjoying them while having a nice conversation. It is has to tell which one was more pleasant that the others. The Rebula 2004 had a nose that took you away from the very beginning, still at the top of its game and with long years ahead to give more pleasure. The Merlot was just incredible.

Kristina produces a small number of bottles every year and she keeps a good number of them at her cellar for ageing. Her place is worth doing a visit as she is very passionate about what she does and the wines are a great discovery.

Soon we will talk to Kristina about her wines and her winemaking philosophy.

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Pepe Raventós, vinos naturales en el Penedès

VN by Pepe Raventós

Muchas veces conocemos creadores de vino cuyos padres ya hacían vino y les enseñaron los entresijos de su creación. Otras veces, menos, los abuelos también se dedicaban al vino. Pocas veces, muy escasas, encontramos a alguien que es la vigesimoprimera generación de su familia. Esto se traduce en cerca de cinco siglos de viticultura familiar.

Es el caso de Pepe Raventós, el heredero de una saga que comenzó en 1497, muy poco después del Descubrimiento de América. Una familia, Raventós i Blanc, propietaria de 90 hectáreas de viñedo y bosque en el corazón del Penedès, en Sant Sadurní d’Anoia, que en la actualidad son gestionadas por Pepe quien, de acuerdo a la tradición familiar, sigue los principios de la viticultura biodinámica.

Pero hoy no vamos a hablar de lo que se hace hoy en día en Raventós i Blanc sino de un proyecto mucho más pequeño que Pepe inició hace tres años, en 2014, con la idea de hacer vinos naturales vinificados en el garaje de su casa en la finca Mas del Serral. Este proyecto, Vinos Naturales by Pepe Raventòs, consta de tres vinos elaborados siguiendo los métodos ancestrales. Pepe aplica la biodinámica en el viñedo, trabajando de manera orgánica y respetando el suelo. Entiende el viñedo como un ecosistema en el que las uvas son solo una parte del mismo, al igual que el hombre, dejando la cubierta vegetal y permitiendo que los animales sean parte integral de un todo.

La biodinámica se rige por un calendario lunar que indica cuando hay que hacer los trabajos en la cepa. En la propiedad hacen los preparados necesarios para el cuidado del campo: boñiga, sílice, diente de león, manzanilla, ortiga, corteza de roble, milenrama y valeriana. El compost que también utilizan viene de sus propios animales y de granjas ecológicas si es necesario. Y por supuesto, se utilizan los preparados de Maria Thun y otros cuando hace falta incluyendo diluciones de cenizas para plaga de conejo, de cola de caballo antifúngico o el preparado de los reyes magos. La fitoterapia, incluyendo aplicaciones de cola de caballo, ortiga y consuelda, es también parte fundamental del proceso. Como vemos, la biodinámica es la base fundamental del trabajo en Vinos Naturales by Pepe Raventòs.

El trabajo en la viña es manual, y cuando es necesario utilizan caballos. No se añaden levaduras, azúcares, productos químicos ni se controla la temperatura en la vinificación, lo que hace que el proceso sea lo más natural posible.

Los suelos de los viñedos son calcáreos. Están formados por una capa de arcilla con nutrientes, materia orgánica y agua, y una segunda capa por debajo formada por roca madre calcárea, repleta de fósiles marinos.

Comentábamos que Pepe hace tres vinos en este proyecto. Para ellos utilizan dos variedades autóctonas: la Xarel·lo y la Bastard Negre. Los tres vinos son de muy baja producción:

Xarel·lo de la Vinya del Noguer Alt. Cepas de casi 50 años y suelos calcáreos. En la añada 2015 el vino fermentó en cemento y ánfora de cerámica de 1.000 litros. Posteriormente, en 2016, se cambió el método de elaboración sustituyendo el depósito de cemento por un fudre de 1.500 litros de capacidad.

Como curiosidad de la añada 2016, la parte del mosto que fermentó en el ánfora terminó el proceso al mes de haber arrancado, mientras que la parte que fermentó en el fudre se detuvo en invierno y no fue hasta que subió la temperatura en primavera que arrancó de nuevo para terminar a finales de abril. Después se hizo el coupage del vino y se embotelló sin clarificar ni filtrar. El vino reposó en botella seis meses más.

La añada 2015 ofreció un vino bastante fino, quizá con una acidez algo baja, pero que resultaba muy agradable de beber y fácil de maridar. Un vino que resaltaba en carácter de la Xarel·lo. La añada 2016 presenta cierta turbidez. En nariz es muy aromático, con ciertas notas a compota de manzana, en boca la acidez atrapa desde el principio y el resultado final es muy bueno. Resulta muy agradable y muy bien hecho. Las dos añadas son bastante diferentes entre sí, como debe ser ya que siempre hay diferencias entre una cosecha y la siguiente. Sin embargo, la diferencia en el método de elaboración es grande. Ambas pasaron por ánfora, pero la crianza en fudre del 2016 hace que sea un vino mucho más opulento y con la acidez más afilada. Por suerte la madera no se percibe en este vino, al ser criado en un fudre grande.

Dos vinos que se adaptan a diferentes gustos pero que a la vez resultan muy agradables y fáciles de beber.

De este Xarel·lo se hicieron 2.166 botellas en 2015 y 2.824 en 2016.

Ancestral es un vino espumoso natural, 100% Xarel·lo de la Vinya del Mas. Suelos calcáreos y de textura arcillosa. El vino empieza la fermentación en tanques de acero inoxidable y termina dentro de la botella, tal y como se hacía antiguamente.

Si algo caracteriza a este vino es el agarre que tiene. Visualmente se parece mucho al Xarel·lo 2016. En nariz te atrapa desde el principio y antes de catarlo ya sabes que tienes algo especial en la copa. Al probarlo, una acidez muy bien equilibrada hace que el vino sea espectacular, muy aromático y con muy buenas carga frutal. Es un espumoso diferente, con una burbuja muy fina y que no tiene nada que ver con los cavas que se hacen en la zona. Son dos conceptos de vino, el cava y este ancestral, que muestran sus diferencias. Personalmente, me pareció un vino excelente y que desde luego me hizo disfrutar muchísimo mientras lo tenía en la copa.

Por desgracia a la hora de proveerse de este ancestral, la producción es bastante limitada también. 1.671 botellas de la añada 2014 y 1.418 en 2015.

El tercer vino es un tinto, Bastard Negre, de Les Terrasses del Serral. Cepas de más de 40 años en suelo calcáreo muy pobre. El vino fermenta en botas abiertas de 4-5 usos de 225 litros. Se busca que la madera no aporte nada al vino, de ahí que sean viejas. No se hace control de la temperatura de fermentación.

En 2014 se elaboraron 582 botellas y en 2015 se hicieron 483 botellas.

Pronto hablaremos con Pepe Raventós acerca de sus vinos y su filosofía vitivinícola.

Fotos (c) VN by Pepe Raventós

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Pepe Raventós, natural wines in Penedès

VN by Pepe Raventós

Many times, we meet winemakers whose parents already made wine and taught them the ins and outs of winemaking. Other times, less times, the grandparents also devoted themselves to wine. Seldom, very rare, do we find someone who is the twenty-first generation of his family. This translates into about five centuries of family viticulture.

This is the case of Pepe Raventós, the heir of a saga that began in 1497, shortly after the Discovery of America. His family, Raventós i Blanc, owns 90 hectares of vineyard and forest in the heart of Penedès, in Sant Sadurní d’Anoia, which are currently managed by Pepe who, according to family tradition, follows the principles of biodynamic viticulture.

However, today we are not going to talk about what is being done at Raventós i Blanc but rather about a much smaller project Pepe started three years ago, in 2014, with the idea of ​​making natural wines vinified in the garage of his house on the farm Mas del Serral. This project, Natural Wines by Pepe Raventós, consists of three wines elaborated following the traditional methods. Pepe applies biodynamics in the vineyards, working organically and respecting the soil. He understands the vineyard as an ecosystem in which grapes are only a part of it, like man, leaving the vegetation cover and allowing animals to be an integral part of a whole.

Biodynamics is governed by a lunar calendar that indicates when work is to be done in the vineyard. In the property, they make the necessary preparations for the care of the field: dung, silica, dandelion, chamomile, nettle, oak bark, yarrow and valerian. The compost they also use comes from their own animals and from nearby ecological farms when necessary. And of course, Maria Thun’s preparations and others are used when necessary including dilutions of ashes for rabbit pest, antifungal horsetail or the preparation of the wise men. Phytotherapy, including applications of horsetail, nettle and comfrey, is also a fundamental part of the process. As we see, biodynamics is the root basis of the work in Natural Wines by Pepe Raventós.

The work in the vineyard is manual, and when they need extra help, they use horses. Yeast, enzymes or any chemical compounds are not added and there is no temperature control in winemaking, which makes the process as natural as possible.

The soils of the vineyards are calcareous. They consist of a clay layer rich in nutrients, organic compounds and water, and a second layer underneath formed by calcareous rock, full of marine fossils.

We mentioned Pepe makes three wines in this project. For them he uses two autochthonous varieties: Xarel·lo and Bastard Negre. The three wines are produced in a very limited quantity:

Xarel·lo de la Vinya del Noguer Alt. Vines nearly 50 years and calcareous soils. In 2015 the wine fermented in a concrete tank and in a 1,000-liter terracota amphora. Subsequently, in 2016, the processing method changed replacing the concrete tank with a 1,500-liter wooden cask while still using the amphora.

As a curiosity of the 2016 vintage, the part of the must fermenting in the amphora finished the process one month after it started, while the fermentation in the wooden cask stopped in winter and it was not until the temperature rose in the spring that it started again to finish by the end of April. Then he made the blend and bottled it without clarification or filtering. The wine then rested in the bottle for six more months.

The 2015 vintage offered a rather fine wine, perhaps with a somewhat low acidity, but still very pleasant to drink and easy to match with food. A wine that stood out with the character of the Xarel·lo. The 2016 vintage presents a bit of turbidity. The nose is very aromatic, with certain notes of apple compote. In the mouth the acidity grabs you from the very beginning and the final result is very good. It is very nice and very well done wine. The two vintages are quite different from each other, as it should be since there are always differences between one harvest and the next. However, the difference in the method of elaboration is great. Both went through terracota, but the ageing in wood in 2016 makes it a much more structured wine with its sharpest acidity. That, of course, as well as the differences between both vintages. The wood is not present at all in your glass, which is very pleasant.

Two wines that adapt to different tastes but at the same time they are very delightful and easy to drink.

From this Xarel·lo wine, 2,166 bottles were made in 2015 and 2,824 in 2016.

Ancestral is a natural sparkling wine, 100% Xarel·lo, grapes coming from the Vinya del Mas vineyard. Calcareous and clayey soils. The wine begins fermentation in stainless steel tanks and finishes it inside the bottle, just as it was done in the past.

If something characterizes this wine is the grip it has. Visually it looks a lot like Xarel·lo 2016. On the nose it grabs you from the beginning and before tasting it you already know that you have something special in the glass. When tasting it, a very well balanced acidity makes the wine spectacular, very aromatic and with very fruity. It is indeed a different sparkling wine, with a very thin bubble and that has nothing to do with the cava wines made in the area. These are two concepts of wine, the cava wine and this ancestral, which clearly show their differences. Personally, I thought it was an excellent wine and that certainly made me enjoy very much while it remained in the glass.

Unfortunately, when it comes to producing this Ancestral, the production is quite limited as well. The production was 1,671 bottles in 2014 and 1,418 bottles in 2015.

The third wine is a red, Bastard Negre, from Les Terrasses del Serral vineyard. Vines over 40-year old in very poor calcareous soil. The wine ferments in 225-liter open barrels of 4-5 uses. The wood does not show up to the wine, hence the reason for employing used barrels. No temperature control during fermentation.

In 2014, the production was 582 bottles and in 2015, the number diminished to 483 bottles.

Soon we will talk with Pepe Raventós about his wines and his winemaking philosophy.

Photos (c) VN by Pepe Raventós

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Vina Čotar, la “terra rossa” del Kras esloveno

Cotar - Nepozaben vecer - Arhiva 1980 - Dekantiranje

Recientemente hemos hablado de dos grandes bodegas de Eslovenia, Marjan Simcic y Movia, tanto por el número de botellas producidas al año como por su amplio catálogo de vinos y extensión de sus viñedos. Hoy nos acercaremos a un pueblo muy próximo a ellos para encontrar una pequeña bodega familiar ubicada en Gorjansko, a solo unos 5 kilómetros del Mar Adriático. Tú que me lees ya sabes que el Karst es una meseta de piedra caliza rocosa situada entre el valle del río Vipava (Vipavska Dolina) y la bahía de Trieste, también conocida como Carso-Kras en el lado italiano de la frontera.

En otras partes del mundo hay zonas geográficas similares conocidas como karst, llamada así por esta región de Eslovenia. El paisaje es rocoso y salvaje, pero para los que viven aquí es su hogar. En la parte posterior se encuentran los Alpes Pre-Julianos que proporcionan refugio del frío que viene por detrás de la cordillera. El Mar Adriático proporciona una brisa fresca que protege los viñedos. Desde el norte, un feroz viento llamado Bora sopla hacia el mar con gran potencia. Aquí crecen robles entre los cantos rodados, y también plantas silvestres. Por otra parte, el suelo formado en el Pleistoceno es rico en sedimentos marinos es conocido como terra rossa, un característico terreno de color rojo que aporta su personalidad a los vinos.

En esta Eslovenia vitivinícola nos encontramos con Vina Čotar, una pequeña bodega familiar que tiene una bonita historia. La familia comenzó su negocio con un restaurante para el que elaboraban vino de mesa para sus clientes en 1974, nada más que un vino tinto y un vino blanco. Poco a poco, el negocio pasó de la comida al vino, dedicando más tiempo a la bodega y menos al restaurante, que con el tiempo se convirtió en un servicio de catering exclusivo para grupos bajo reserva. Hoy en día, el restaurante está dirigido por Vanesa, la hermana de Vasja, y solo abre los fines de semana. En 1990 embotellaron su primera añada, correspondiente a la cosecha de 1988. Branko Čotar fue el responsable del cambio a la elaboración de vino y ahora su hijo Vasja está a los mandos, pero sigue elaborando el vino continuando con los mismos métodos de sus antepasados. Esto significa que los Čotar cultivan los viñedos de una manera respetuosa con el medio ambiente, siguiendo los principios de la agricultura ecológica. Ah, y no agregan sulfitos al vino. No se usan levaduras industriales ni enzimas.

La familia posee 7,5 hectáreas de viñedos distribuidos alrededor del pueblo de Gorjansko. En ellos han plantado variedades autóctonas e internacionales: las blancas Malvasía, Sauvignon y Vitovska, y las tintas Refosco (Teran), Cabernet Sauvignon y Merlot. La proporción entre uvas tintas y uvas blancas es de alrededor de 50/50. Los viñedos se trabajan siguiendo el sistema Guyot y el rendimiento es de 3.500 a 4.000 kilos por hectárea.

La bodega está excavada en roca natural de tal manera que el vino se mueve dentro de la misma por gravedad en su recorrido desde la cepa hasta la botella.

La fermentación se realiza sin enfriamiento y sin sulfitos añadidos, en barriles de madera de 225 a 2.000 litros de capacidad en la bodega subterránea. Como dice la tradición, los vinos blancos se elaboran siguiendo el método de los vinos tintos. Por lo tanto, los tintos tienen un periodo de maceración relativamente corto, desde diez a veinte días, y los blancos se maceran con las pieles entre cuatro y diez días, dependiendo de la variedad y la añada. Los mismos recipientes utilizados para la fermentación se utilizan para el envejecimiento. Los vinos blancos envejecen dos o tres años, los vinos tintos de cuatro a cinco años.

Vina Čotar elabora seis vinos monovarietales con las uvas mencionadas. También produce un vino blanco semidulce llamado Sladkominka hecho combinando uvas de Malvasía de diferentes añadas. Hay un blend tinto llamado Terra Rossa compuesto generalmente de Teran 40%, Merlot 40% y Cabernet 20%. Črna Penina es un vino tinto espumoso elaborado con Teran siguiendo el Méthode Traditionelle. Los vinos tienen denominación de origen Kras.

De promedio, la producción anual de la bodega se sitúa en torno a las 25.000-30.000 botellas, dependiendo del año.

Recientemente hemos celebrado una cata de vinos elaborados con Malvasía y el Malvazija 2010 de Čotar fue el elegido para representar a Eslovenia. Resultó ser un vino con un gran equilibrio y bastante fino, un vino que hace disfrutar al beberlo. Un gran acierto la elección de este vino. Muy recomendable tanto para participar en una cata como para disfrutar de él en la tranquilidad de nuestra casa acompañado de cualquier tipo de comida.

Dentro de poco hablaremos con Vasja Čotar acerca de sus vinos y su filosofía en la elaboración de vino.

Fotos (c) Vina Čotar

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Vina Čotar, Slovenian ‘terra rossa’ in Kras

Cotar - terra rossa

Recently we have been talking about two big wineries in Slovenia, Marjan Simčič and Movia, both moving many bottles per year within their ample wine catalogs. Today we will go not far from them to find a small family winery located in the village of Gorjansko, only about 5 kilometers from the Adriatic Sea. As my loyal reader knows, the Karst is a rocky limestone plateau between the Vipava River Valley and the Bay of Trieste, also known as Carso-Kras in the Italian side of the border. Similar landforms around the world are called karst, named after Slovenia’s Karst region. The landscape is rocky and wild, but for those living here is home. Here is where the sun dwells. In the back we can find the Pre-Julian Alps providing shelter from the cold coming from the mountain range behind. The Adriatic Sea provides a cool breeze protecting the vineyards. From the north, the fierce Bora wind blows down to the sea with a massive power. Here oaks grow among the boulders, and also dogwood, smoke tree, winter savory and wild rose. Moreover, forming this unique soil formed in the Pleistocene era and rich in sea sediments, is the terra rossa, the local red soil that supplies its magic to the wine.

In this Slovenian wine country, we find today Vina Čotar. A small family wine cellar with a beautiful story. The family owned a restaurant back in the day and they started producing their own wine for their customers in 1974, only one red and one white table wine. Slowly, the business transitioned from food to wine, devoting more time to the cellar and less to the restaurant, which in time turned into a reservation-only catering service for groups. Nowadays Vasja’s sister Vanesa runs the restaurant and they only open on weekends.

In 1990 they bottled their first vintage, that of 1988. Branko Čotar was the responsible for the changing to winemaking and now his son Vasja is at the helm, but still producing the wine following the same methods of their ancestors. This means the Čotar are cultivating the vineyards in an environmentally friendly way, following the organic farming principles. Oh, and they do not add sulphites to the wine. No industrial yeasts or enzymes are used either.

The family owns 7.5 hectares of vineyards spread around the village of Gorjansko. In them, they have planted autochthonous and international varieties: whites Malvasia, Sauvignon and Vitovska, and reds Refosco (Teran), Cabernet Sauvignon and Merlot. The proportion of the planted red and white grapes is around 50/50. The vineyards ae trained in the single Guyot system and the yield is 3,500 to 4,000 kilos per hectare.

The wine cellar is dug into natural rock in such a way that the wine moves down into the cellar by gravity as it goes from grape to wine and bottle.

The fermentation takes place without cooling and without added sulfites, in barrels of 225 to 2000 liters of capacity, in the underground cellar. As tradition says, the white wines are produced following the mold of the red wines. Thus, the reds stay macerating on the skins for ten to twenty days while the whites macerate on the skins from four to ten days, depending on variety and vintage. The same vessels used for fermentation are used for ageing. White wines age two to three years, red wines four to five years.

They produce six single-varietal wines with the aforementioned grapes. They also produce a semi-sweet white wine called Sladkominka made combining Malvasia berries of different vintages. There is also a red blend called Terra Rossa using Teran 40%, Merlot 40% and Cabernet 20%. Črna Penina is a dry red sparkling wine made with Teran following the Méthode Traditionelle. All the wines are Kras DO.

On average, they produce 25,000–30,000 bottles, depending on the year.

Recently we participated in a Malvasia wine tasting and the Čotar Malvazija 2010 was the selected wine to represent Slovenia. It was a delightful wine, very well structured. A fine wine very pleasant to enjoy, proving it was a good choice. A wine worth being recommended either for enjoying it in a wine tasting or in the quiet peace of home accompanied by any meal selection.

Soon we will talk to Vasja Čotar about his wines and winemaking philosophy.

Photos (c) Vina Čotar

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Massimiliano Croci: “Refermentar el vino en la botella es la manera más espontánea de elaborar vino.”

Massimiliano Croci

Recientemente hemos hablado acerca de Tenuta Croci, la bodega de Emilia, Italia. Hoy contamos con un gran amigo nuestro, Antonio Sicurezza, propietario de la tienda de vinos naturales Wine Attack de Madrid, quien colabora con nosotros entrevistando a Massimiliamo Croci.

Buongiorno, Massimiliano, cuéntanos por qué y cómo empezaste a elaborar vino. ¿Tiene tu familia un pasado vinícola?

Mi familia ha sido una familia de agricultores durante generaciones y siempre han producido vino, esencialmente para el consumo personal y en la posguerra incluso para venderlo.

Mi abuelo Giuseppe, nacido en 1898, fue un agricultor de Mignano di Vernasca, una zona montañosa, y decidió irse al valle en las colinas, por lo que en 1935 la compró una granja en Monterosso di Castell. En los años siguientes construyó la casa, el granero, el establo y se mudó con la familia en los años 40 durante la guerra.

Mi padre, Ermanno, nacido en 1938, fue el único de los nueve hijos (los otros mayores emigraron) que se quedó para llevar la granja y en los años 70, debido a que en la colina el único cultivo que podía dar algo de dinero decente era la uva, hizo el cambio abandonando el cuidado de los rebaños.

Nací cuando empezó a embotellar con su propia etiqueta. Aunque estudié algo más por mi interés, fue algo espontáneo continuar con esta actividad por una pasión innata y el deseo de vivir en esta tierra.

Después de unos años desde tu primera cosecha, cómo ha cambiado tu trabajo en la viña y en la bodega?

Esencialmente no ha cambiado, tengo más experiencia y conciencia así que tengo que pedir menos consejo a mi padre. En la vid siempre hemos sido orgánicos, no por creencias o de otra manera, sino porque la zona está dedicada a la viticultura, si los viñedos enferman solo hace falta un poco de cobre y de azufre, otros productos sistémicos son mucho más caros y para mi padre, que nunca había nadado en oro, la elección era obvia.

Vamos a hablar de tu región: Piacenza, la primera ciudad de Emilia pasando Milán y viajando hacia el sur. Si estuviéramos en la década de los 90 hablando de una escena “grunge” un poco como se llamaba a la música de Seattle: Nirvana, Pearl Jam, etc. . . ¿Qué tenía de especial tu territorio, ya que tenías que trabajar naturalmente los vinos relacionados con la tradición pero también con una importante investigación estilística?

Piacenza tiene una larga historia de viticultura, así como los restos de Vitis Vinifera en el Paleolítico, ya que la época romana demuestra claramente la importancia dada al vino en la economía agrícola de la zona, probablemente debido a que las colinas son pobres y con la vid se pueden explotar.

Además, Piacenza con Via Emilia siempre ha sido un cruce de culturas que con los años han refinado el mundo de la elaboración del vino y poder comercializarlo en la antigüedad. Esto ha generado una tradición milenaria que ha llegado hasta nuestros días, hasta todos aquellos que han tenido o tienen recientemente un familiar propietario de un viñedo y hacen vino para consumo personal, con muy pocos medios y por consiguiente respetando las técnicas dictadas y obviamente naturales debido a la falta de tecnología y enología.

Así que no es nuestra generación la que ha inventado un nuevo método de hacer vino, sólo estamos manteniendo una conciencia moderna de lo que nuestros antepasados ​​han creado mezclando diferentes influencias.

Si debo explicar en el extranjero cuál es el movimiento de Emilia sur Li, con qué palabras empezarías? ¿Qué lo hace único (si es realmente único)?

Para nosotros, refermentar el vino espumoso en botella con los restos de levadura en el fondo de la botella siempre ha sido normal, y si no se volvía espumoso significaba que se había trabajado mal algo en la vinificación o el embotellado. También y especialmente para los vinos “caseros” de consumo personal.

La razón es que en estas tierras, lavadas por el mar en el Plioceno, a menudo los vinos, por la escasez de nitrógeno, no pudieron completar la fermentación durante la cosecha, yendo a la botella para mantenerla después de que el frío del invierno lo hubiera ayudado a decantarse, limpiarse y refinarse. La levadura despierta con el calor y termina la fermentación en la botella. Así que no es una moda sino la verdadera tradición de los vinos espumosos.

Croci rima (simbólicamente) con vino refermentado en botella. De una vez por todas, puedes explicar la diferencia entre un Ancestral y un Pet Nat? Hay una gran confusión al respecto.

Para mí Ancestral, Pet Nat, en el fondo, pero también Surli y Sur Li, sólo son nombres comerciales para destacar.

Para mi abuelo era vino espumoso y punto, para mí son los vinos Charmat (en autoclave) los que deben indicar que están hechos en “máquina”.

Afortunadamente (y por desgracia) estos vinos están experimentando una especie de moda y muchas bodegas están improvisando productores de estos vinos refiriéndose a embotellado por cualquier medio, incluso embotellando durante la vendimia todavía en fermentación.

Para mí, la refermentación debe ser espontánea como es la tradición.

Ahora necesitamos una pequeña diversión culinaria. ¿Qué comes en Piacenza? Qué comían, por ejemplo, tus abuelos? En qué contexto encajan los vinos y los alimentos?

Como dijimos, Piacenza es una encrucijada de culturas y por lo tanto en cuanto a la cocina, estamos un punto medio entre el uso austero del buey como en el Piamonte y la avaricia del cerdo Emiliano. Y en Piacenza se pueden encontrar vinos para combinar con todo.

Mi abuelo comía lo que no vendía, por ejemplo, el cerdo no comía culatello o jamón, partes que se vendían inmediatamente después de la matanza, comía sobre todo las partes grasas condimentadas como manteca de cerdo, bacón, goletta y por supuesto salami. Alimentos que casan perfectamente con nuestros vinos.

¿Cuántas veces has oído (más o menos en broma) que tus vinos eran el resultado de un error técnico, ya que se embotellan con fermentaciones incompletas?

Cuando empecé a vender fuera de nuestro territorio, a menudo, especialmente por parte de los que ahora producen Petillant natural.

El statu quo del vino refermentado: ¿una moda o son en realidad vinos ligados al territorio? ¿No crees que ahora hay demasiados vinos espumosos? ¿Ha aumentado la demanda o los productores simplemente… se aburren y piensan en caminos alternativos?

Estamos experimentando un momento en que los vinos demasiado estructurados han cansado y muchos productores ven en las refermentaciones una manera de sacar temprano vinos frescos y pagar facturas sin esperar mucho tiempo para crianza.

Se habla mucho de los vinos refermentados, pero tú y otros muchos en Emilia hacéis así los llamados vinos tranquilos. ¿No hay riesgo de que la caracterización excesiva del carbónico dé una imagen deformada de tu territorio?

Seguramente, en el mundo pocos saben que estos vinos siempre los hemos hecho de este modo. Desafortunadamente, cuando la moda pase, muchos desaparecerán, y continuaremos porque aquí es la manera más espontánea de elaborar vino.

Hagamos un chequeo del vino natural en Italia. ¿Se mejora la calidad? Y las ventas? (también hablamos de dinero, ya que no somos vírgenes).

La calidad siempre ha sido alta, decimos que la demanda ha aumentado, hoy en día muchos enólogos y consultores se han especializado y muchas bodegas nuevas entran en este mercado aunque no estén en la zona y puedan ofrecer vinos de calidad natural, aunque personalmente por el mismo hecho de usar consultores no los llamaría vinos naturales. Para mí las decisiones en la viña y bodega las debe tomar el viñador.

¿Va a llegar Italia un verdadero protocolo asociativo para tratar de definir los criterios básicos a la hora de definir el vino natural?

Si acaso llega, será un protocolo que también aprovecharán los elaboradores industriales.

Por cierto, ¿te gusta el adjetivo “natural” o crees que es algo forzado?

No me desagrada, por supuesto que en algunos casos o situaciones puede ser algo forzado. Recordemos que la mención natural se utiliza en todas partes y legalmente fuera del mundo del vino, incluso en jabones. Sin embargo, yo prefiero “espontáneo”.

¿Y qué ha entendido de todo esto el consumidor en los últimos diez años?

Hay quienes saben, leen, comprenden y toman decisiones conscientes, pero también desafortunadamente sólo beben lo que está de moda.

Volvamos a los viñedos ya que el vino nace allí. ¿Cómo lo trabajas?

Al igual que mi abuelo y mi padre, cobre, azufre y abono cuando sea necesario.

¿Cuál es el vino más difícil de hacer de los que elaboras?

Obviamente el Vino de Hielo por las condiciones climáticas, pero todos los vinos tranquilos son complicados porque para no tener refermentación en la botella hay que esperar hasta que termine en los tanques, y a veces en las grandes masas las refermentaciones no quieren completarse.

Hablamos de dos variedades de uva desconocidas para el público en general, o casi: la tinta Bonarda y la blanca Ortrugo. ¿Podrías explicar las características principales de estas uvas?

La Croatina, llamada Bonarda en Piacenza y Pavía, es una uva tinta muy productiva, tiene un racimo abierto que madura tarde. En nuestras tierras expresa un color vivo (antocianos), con notas de bayas y una estructura muy tánica, por eso nuestros ancianos han entendido que la combinación correcta es con la Barbera, muy ácida y menos tánica, para encontrar maneras de equilibrar ambas uvas.

La Ortrugo es una variedad de uva autóctona que se encuentra solo en Piacenza, una uva verde muy compacta. El nombre deriva de una expresión dialéctica que significa “la otra uva”; prácticamente sin nombre. Hasta los años 70 sólo se utilizaba en mezclas con nuestra Malvasía di Candia Aromática. Nos da una acidez muy seca, fresca, buena, con notas de cereal y trigo recién trillados.

Recuerda una cosa: nuestros vinos se hacen tradicionalmente con maceración con las pieles. Orange Wine es un concepto moderno que vino desde el extranjero para distinguirlos de los vinos clarificados, pero aquí para mi abuelo y mi padre la maceración era la única manera de producir vino, el color intenso era normal y los vinos eran simplemente llamados vinos blancos. Eran muy blancos para no ser vinos normales.

Massimiliano, ¿cómo ves el vino natural italiano en el extranjero?

Yo diría que los consumidores más atentos comprenden nuestra espontaneidad rural en la producción de los vinos

¿Y tú como amante del vino, qué estilo bebes y qué botellas te apasionan?

En primer lugar en nuestra familia bebemos nuestro vino todos los días, unas 700 botellas al año. Luego bebo de todo, depende del estado de ánimo y de la temporada, siempre que sea natural, por supuesto. Pero cuando necesito un vino que me conforte, siempre termino bebiendo un vino de Piacenza como La Stoppa, un Denavolo, el Poggio o Casé.

Ahora la pregunta opuesta: vamos a ser malos por una vez. ¿Me cuentas alguna zona vinícola mundial que te parezca horrible?

Australia. Afortunadamente algún pequeño productor joven está tratando de invertir la tendencia.

¿Qué sabes sobre el vino alternativo en España?

He bebido mucho, algunas cosas me gustan, otras menos, pero no conozco lo suficiente como para hablar de ello.

Terminemos con la clásica pregunta apocalíptica: dime los 5 vinos que te llevarías a una isla desierta en caso de un viaje planeado sin retorno.

Soy un tipo sencillo que le gusta beber y luego disfrutar. Si excluimos mi Gutturnio y mi Campedello:

Macchiona de La Stoppa

Malvasia di Camillo Donati

Lambrusco di Vittorio Graziano

Camporenzo de Monte dell’Ora

Verdicchio La Oche de Fattoria San Lorenzo

Un agradecimiento de corazón que nunca será suficiente para darte las gracias en serio.

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Massimiliano Croci: ‘Refermenting wine is the most spontaneous way to make wine.’

Massimiliano Croci

We recently talked about Tenuta Croci, a winery located in Emilia, Italy. Today we have a great friend of ours, Antonio Sicurezza, owner of the natural wines store Wine Attack in Madrid, who will collaborate with us interviewing Massimiliamo Croci.

Buongiorno, Massimiliano, tell us why and how did you begin making wine. Do you have a winemaking tradition in your family?

My family has been a farming family for generations and has always produced wine, primarily for personal consumption and after the Second World War, they started to sell it.

My grandfather Giuseppe, born in 1898, was a farmer in Mignano di Vernasca, a mountainous area, and decided to leave the valley in the hills, so in 1935 he bought a farm in Monterosso di Castell. In the following years, he built the house, the barn, the stable and moved with the family in the 1940s during the war.

My father, Ermanno, born in 1938, he was the only one of nine children (the other emigrated) who remained to run the farm and in the 1970s, because on the hill the only crop that could give some decent money was grapes, he made the change and stopped taking care of the cattle.

I was born when he started bottling with his own label. Although I studied something different for my own interest, dedicating to winemaking was something spontaneous to continue this activity by an innate passion and desire to live in this land.

After a few years since your first harvest, how your work in the vineyard and in the cellar has changed?

Essentially, it has not changed; I have more experience and consciousness so I have to ask less for advice to my father. We have always been organic, not because of beliefs or otherwise, but because this area is dedicated to viticulture, if the vineyards get sick, it only takes a little copper and sulfur, other systemic products are much more expensive and for my father, who had never had a lot of money, the choice was obvious.

Let’s talk about your region: Piacenza, the first city of Emilia coming from Milan and traveling south. If we were in the 1990s talking about a “grunge” scene a little as it was called the Seattle music: Nirvana, Pearl Jam, etc… What was so special about your territory and how did you work naturally your wines related to tradition but also within an important stylistic research?

Piacenza has a long history of viticulture, as well as the remains of Vitis Vinifera in the Paleolithic, since Roman times clearly demonstrates the importance of wine in the agricultural economy of the area, probably because the hills are poor and with the vine they can be cultivated.

In addition, the Via Emilia in Piacenza has always been a crossroads of cultures that over the years have refined the world of winemaking when selling it in the old days. This generated an ancient tradition that has survived to this day, to all those who had or actually have a family-owned vineyard and making wine for personal consumption, with very limited means and therefore respecting the technical employed methods that obviously were natural due to the lack of technology and enology knowledge.

Therefore, it is not our generation the one that invented a new method of winemaking. We are just keeping a modern awareness of what our ancestors have created mixing different influences.

If I have to explain abroad, what is the movement Emilia sur Li, how would I start? What makes this it unique (if it’s really unique)?

For us, refermenting sparkling wine in the bottle when its lees remain at the bottom of the bottle has always been normal and if it would not turn sparkling meant that something bad had been done in winemaking or bottling. Especially for the “home” personal consumption wines.

The reason is that in these lands, washed by sea in the Pliocene era, often times and due to the lack of nitrogen, wines could not complete the fermentation during harvest, going straight to the bottle to keep it after the cold winter had helped decant it, clean it and refine it. The yeasts awake with warm weather and end the fermentation in the bottle. Therefore, it’s not a fashion but the true tradition of sparkling wines.

Croci rhymes (symbolically) with wines refermented in the bottle. Once and for all, can you explain the difference between an Ancestral wine and a Pet Nat? There is a big confusion about it.

For me, Ancestral, Pet Nat, and in the background, also Surli and Sur Li, are just trade names to stand out.

For my grandfather it was just sparkling wine, period. For me they are Charmat wines, which should indicate that they are made in a “machine”.

Fortunately (and unfortunately) these wines are experiencing a kind of fashion and many wineries are improvising producers who bottle this wines referring to them by any means, including bottling during the harvest and still in fermentation.

For me, the refermentation must be spontaneous as tradition says.

Now we need a little culinary fun fact. What do you eat in Piacenza? What did your grandparents eat, for example,? In what context fit wines and food?

As we said, Piacenza is a crossroads of cultures and therefore talking about food, we are midpoint between the austere use of ox in the Piedmont and Emilian pork. In Piacenza, you can find wines matching everything.

My grandparents ate anything that was not selling, for example, they did not eat pork or ham culatello, parts that were sold immediately after the killing. They ate mostly fat spicy parts as lard, bacon, goletta and of course salami. Meals that perfectly match with our wines.

How many times have you heard (more or less as a joke) that your wines were the result of a technical error, as it is bottled with incomplete fermentations?

When I started selling our wines outside of our territory, very often, especially by those which now produce Petillant natural.

The status quo of refermented wines: is it a fashion or they are actually linked to the territory? Do not you think there are too many sparkling wines now? Has the demand increased or producers just… got bored and thought of alternative ways?

We are experiencing a time in which too structured wines have become tiresome and many producers see in refermentations a way to sell young fresh wines so they can pay the bills early instead of waiting long for the ageing.

There is a lot of talk about the refermented wines, but you and many others in Emilia make this way the so-called still wines. Is not a risk that an excessive carbonic characterization of the wines gives a distorted picture of your territory?

For sure, few people in the world know that these wines have always been made this was. Unfortunately, when fashion happens, many will disappear, and we will continue because this is the most spontaneous way to make wine.

Let’s take a look at the situation of natural wines in Italy. Has their quality improved? In addition, what about sales? (We also talk about money, since we are not virgins).

Quality has always been high, we say that demand has increased nowadays; today many winemakers and consultants have specialized and many new wineries enter this market even if they are not located in this area and can offer natural wines with quality, although personally by the very fact of using consultants, I would not call them natural wines. In my opinion, the decisions have to be done in the vineyard and in the cellar by the winegrower.

Will Italy reach a true partnership protocol to try to define the basic criteria to define natural wine?

If anything comes, it will be a protocol that industrial manufacturers will also take advantage of.

By the way, do you like the natural adjective or do you think it is something forced?

I do not dislike it, but of course in some cases or situations it may be somewhat forced. Let’s keep in mind the term natural is now used everywhere and legally outside the world of wine, even in soaps. However, I prefer the term spontaneous.

And what do you think the wine buyer has understood about all this in the last ten years?

Some people know, read, understand and make conscious decisions, but unfortunately only drink what is fashionable.

Back to the vineyards and the wine born there. How do you work in them?

Like my grandfather and my father did: copper, sulfur and fertilizer when needed.

What is the most difficult wine to make of your portfolio?

Obviously the Ice Wine, due to weather conditions, but all the still wines are complicated because for them not to referment in the bottle, we have to wait until it finishes in the tanks, and sometimes in large masses refermentations do not want to finish.

We talked about two grape varieties unknown to the public, or almost: red Bonarda and white Ortrugo. Could you explain the main features of these grapes?

The Croatina, called Bonarda in Piacenza and Pavia, is a high-yielding red grape, is has an open cluster that matures late. In our lands, it shows a vivid color (antocians), with hints of berries and a tannic structure, so our elders have understood that the right combination for it is the Barbera, very acid and less tannic, so they found ways to balance both grapes.

The Ortrugo is an indigenous grape variety found only in Piacenza, a very compact green grape. The name derives from a dialectic expression meaning “the other grape”; virtually nameless. Until the 1970s, it was only used in blends with our Malvasia di Candia Aromatica. It gives a very dry, fresh, good acidity, with notes of freshly harvested cereal or wheat.

Remember one thing: our wines are made with traditional maceration on the skins. Orange Wine is a modern concept that came from abroad to distinguish our wines to the clarified ones, but here for my grandfather and my father, maceration was the only way to produce wine. The intense color was normal and the wines were simply called white wines. They were very white wines not to be normal wines.

Massimiliano, how do you see Italian natural wine abroad?

I would say that the most attentive consumers understand our rural spontaneity in the production of wines

As a winelover, what kind of wines do you drink and what are you passionate about?

Firstly, in our family we drink our wine every day, some 700 bottles a year. Then I drink everything, it depends on the mood and the season, but always natural wines, of course. However, when I need a wine to comfort me, I always end up drinking a wine from Piacenza as La Stoppa, a Denavolo, the Poggio or Casè.

Now the opposite question: Let’s be bad for once. Will you tell me some world wine area that you consider it is awful?

Australia. Fortunately, some little young producer is trying to reverse this trend.

What do you know about alternative wine in Spain?

I’ve drank a lot, some things I like, some others less, but I do not know enough to talk about it.

We finish with classic apocalyptic question: tell me five wines you would bring to a deserted island in the event of a planned trip without return.

I’m a simple guy who likes to drink and then enjoy. If we exclude my Gutturnio and my Campedello:

Macchiona de La Stoppa

Malvasia di Camillo Donati

Lambrusco di Vittorio Graziano

Camporenzo de Monte dell’Ora

Verdicchio La Oche de Fattoria San Lorenzo

A really heartfelt thanks will never be enough to thank you.

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Massimiliano Croci: “La rifermentazione in la bottiglia deve essere spontanea come da tradizione.”

Massimiliano Croci

Antonio Sicurezza, di Wine Attack di Madrid, ha fatto questa intervista a Maissimiliano Croci.

Raccontaci perché e come hai iniziato a produrre vino. La tua famiglia che origini ha?

La mia famiglia è una famiglia di agricoltori da generazioni e hanno sempre prodotto vino, essenzialmente per consumo personale e dal dopo guerra anche per venderlo.

Mio nonno Giuseppe, classe 1898, agricoltore a Mignano di Vernasca, una zona montuosa, decise di spostarsi e scendere la valle nelle colline, così nel 1935 acquisto l’azienda a Monterosso di Castell’Arquato, negli anni successivi costruì la casa, il fienile, la stalla e vi trasferì con la famiglia negli anni 40 durante la guerra.

Mio padre Ermano, classe 1938, fu l’unico dei 9 figli (gli altri più vecchi emigrarono) a portare avanti l’azienda agricola e negli anni ’70 poiché in collina l’unica coltivazione a dare un reddito decente era l’uva e la sua trasformazione vi si specializzò abbandonando gli allevamenti.

Io sono nato nel momento in cui lui iniziò ad imbottigliare con propria etichetta. Anche se ho studiato tutt’altro per me è stato spontaneo continuare questa attività per una passione innata e la voglia di vivere su questa terra.

A distanza di diversi anni dalla tua prima vendemmia come è cambiato il tuo lavoro in vigna e in bottega?  

Essenzialmente non è cambiato, ho più esperienza e consapevolezza così devo chiedere meno consigli a mio padre. In vigna siamo sempre stati biologici, non per credo o altro, ma solo perché la zona è vocata alla viticoltura, le vigne si ammalano poco e un po’ di rame e zolfo sono sufficienti, gli altri prodotti sistemici sono molto più cari, e per mio padre, non avendo mai navigato nell’oro, la scelta è stata banale.

Parliamo del tuo distretto di riferimento: Piacenza, la prima città dell’Emilia lasciando Milano e viaggiando verso sud. Se fossimo ancora negli anni ’90 si parlerebbe di una scena “grunge” un po’ come si parlava della Seattle musicale dei Nirvana, Pearl Jam, etc… Cosa ha di speciale il vostro territorio, visto che siete in parecchi a lavorare naturalmente e con vini legati alla tradizione ma anche con una ricerca stilistica importante?

Piacenza ha una lunga storia di viticoltura, oltre ai resti di Vitis Vinifera in epoca paleolitica, fin da epoca romana si evince chiaramente l’importanza nell’economia agricola della zona data al vino, probabilmente dato dal fatto che le terre collinari sono povere e con la vigna le riesci a sfruttare.

Inoltre Piacenza con la Via Emilia è da sempre un crocevia di culture che hanno negli anni affinato il mondo di fare vino e poterlo commercializzare in tempi antichi.

Questo ha generato una millenaria tradizione che è arrivata fino ai giorni nostri, tutti qui chi più chi meno hanno o hanno avuto recentemente un parente che ha una vigna e fa vino anche solo per consumo personale, con pochissimi mezzi e di conseguenza rispettando le tecniche tramandate e ovviamente naturali per mancanza di tecnologia ed enologia.

Quindi non è la nostra generazione ad aver creato un nuovo genere, noi stiamo solo custodendo con moderna consapevolezza ciò che nostri avi hanno creato mescolando diverse influenze.

Se dovessi spiegare all’estero cosa è il movimento Emilia sur Li con che parole inizieresti? Cosa lo rende unico (se è davvero unico)?

Da noi il vino frizzante rifermento in bottiglia con i resti dei lieviti sul fondo della bottiglia è sempre stata la normalità, anzi se non frizzava voleva dire che avevi lavorato male e sbagliato qualcosa in vinificazione o in imbottigliamento. Anche e soprattutto per i vini “fatti in casa” per consumo personale.

Il motivo è che su queste terre, lavate dal mare nel pliocenico, spesso i vini per povertà di azoto non riuscivano a completare la fermentazione durante la vendemmia, andando in bottiglia per conservarlo dopo che il freddo dell’inverno lo aveva aiutato a decantare, a pulirsi e affinarsi, i lieviti con il caldo si risvegliano e terminano la fermentazione in bottiglia. Quindi nessuna moda solo la vera tradizione dei vini frizzanti.

Croci fa rima (simbolica) con vini rifermentati in bottiglia. Una volta per tutte ci spieghi la differenza tra un ancestrale e un pet nat? la confusione è tanta.

Per me Ancestrale, Pet Nat, col fondo, ma anche gli stessi Surli e Sur lie sono solo modi commerciali per distinguersi.

Per mio nonno era vini frizzante e basta, per me sono i vini charmat (in autoclave) che dovrebbero indicare che sono fatti a “macchina”.

Per fortuna (e purtroppo) questi vini stanno vivendo una sorta di moda e molte aziende si stanno improvvisando produttori di questi vini rifermentando in bottiglia con qualsiasi mezzo, addirittura imbottigliando durante la vendemmia mosti ancora  in fermentazione.

Per me la rifermentazione deve essere spontanea come da tradizione.

Abbiamo bisogno adesso di una piccola deviazione culinaria. Cosa si mangia a Piacenza? cosa mangiavano ad es i  tuoi nonni? I vini in che contesto si inserivano e tuttora si inseriscono nel tessuto alimentare?

Come dicevamo Piacenza è un crocevia di culture e quindi di cucina, siamo una via di mezzo tra l’uso austero del bue come in Piemonte e delle grassezza del maiale emiliano. E a Piacenza puoi trovare vini da abbinare a tutto.

Mio nonno per lo più mangiava ciò che non vendeva, ad esempio del maiale non ha mai mangiato il culatello o il prosciutto, parti che venivano subito vendute dopo la macellazione, mangiava per lo più le parti più grasse stagionate come lardo, pancetta e goletta oltre ovviamente al salame. Cibi che si sposano perfettamente ai nostri vini.

Quante volte ti hanno detto (più o meno per scherzo) che i tuoi vini erano frutto di un errore tecnico, visto che sono imbottigliati a fermentazioni non complete.

Quando ho iniziato a vendere fuori dal nostro territorio spesso, specialmente da chi oggi produce Petillant naturel.

Lo status quo del vino rifermentato: una moda appunto o sono vini legati effettivamente al territorio? Non pensi che adesso ce ne sono troppi di vini frizzanti in giro? è aumentata la domanda o i produttori semplicemente … si annoiano e pensano a strade alternative?

Viviamo un momento in cui i vini troppo strutturati hanno stancato e molti produttori vedono nelle rifermentazioni un modo per uscire presto con vini freschi e realizzare incassi senza aspettare lunghi tempo di affinamento.

Si parla cosi tanto dei vini rifermentati col fondo. Pero tu e tanti altri in Emilia fate anche i cosiddetti vini fermi. Non c’è rischio che una eccessiva caratterizzazione “carbonica” dia una immagine deformata del vostro territorio?

Sicuramente, nel mondo pochi sanno che noi questi vini li abbiamo sempre fatti al di là delle mode.

Purtroppo quando la moda passerà ne spariranno molti, noi continueremo perché qui è il modo più spontaneo di produrre vino.

Mi fai un check up del vino naturale in Italia. La qualità è migliorata? e le vendite? (parliamo anche di soldi, visto che non siamo delle vergini).

La qualità per le aziende vocate è sempre stata alta, diciamo che la richiesta aumentata, oggi molti enologi e consulenti si sono specializzati e molte nuove aziende entrano in questo mercato anche se in zone non vocate e riescono a proporre vini naturali di qualità, anche se personalmente per il fatto stesso di avvalersi di consulenti non li chiamerei vini naturali, per me le scelte in vigna e cantina le deve fare il vignaiolo.

In Italia si arriverà mi ad un vero protocollo associativo per cercare di definire dei criteri di fondo per inquadrare il vino naturale?

Se ci si arriverà sarà un protocollo che potranno sfruttare anche gli industriali

A proposito ti piace l’aggettivo “naturale” o credi che sia una forzatura?

Non mi dispiace, ovviamente in alcuni casi o situazioni può essere una forzatura, a ricordiamoci che la menzione naturale è utilizzata in ogni dove e legalmente al di fuori del mondo del vino, addirittura nelle saponette. Comunque io preferisco “spontaneo”.

E il consumatore cosa ha capito di fondo negli ultimi dieci anni?

C’è chi si informa, legge, capisce e fa scelte consapevoli, ma c’è anche purtroppo chi beve solo per moda

Torniamo alle vigne visto che  il vino nasce lì. Come le curi?

Come mio nonno e mio papà, rame zolfo, sovesci, e letame ben maturo quando serve.

Qual è il vino più difficile da fare nell’ambito della tua produzione?

Ovviamente il vino di “ghiaccio” per condizioni climatiche, ma tutti i vini fermi sono complicati in quanto per non avere rifermentazioni in bottiglia bisogna aspettare che finiscono nelle vasche, e a volte nelle grosse masse le rifermentazioni non ne vogliono sapere di completarsi.

Parliamo di due vitigni sconosciuti al grande pubblico o quasi: la rossa Bonarda e il bianco Ortrugo. Potresti spiegare le caratteristiche principali di queste uva? 

La Croatina, chiamata Bonarda a Piacenza e Pavia, è un uva rossa poco produttiva, ha un grappolo spargono che matura tardi. Sulle nostre terre esprime un vino ricco di colore (antociani), con sentori di frutti di bosco e di una struttura molto tannica, è per questo che i nostri vecchi hanno capito il giusto abbinamento in uvaggio con la Barbera, molto acida e meno tannica, trovando il modo per equilibrare entrambe le uve.

L’Ortrugo è un vitigno autoctono che si trova solo a Piacenza, è un uva verde dal grappolo molto compatto, il nome deriva da un’espressione dialettale che significava “l’altra uva”; praticamente un uva senza nome. Fino agli anni 70 veniva usata solo in uvaggio con la nostra Malvasia di Candia Aromatica. Ci dona un vino molto asciutto, fresco, dalla buona acidità, con sentori di cereale, di frumento appena trebbiato.

Ricordati una cosa: i nostri vini fanno come da tradizione macerazione sulle bucce.

Vini arancioni è un concetto moderno arrivato dall’estero per distinguere dai vini chiarificati, ma qui per mio nonno e mio papà la macerazione era l’unico modo per produrre vino, il colore intenso era la normalità e vini erano definiti semplicemente vini bianchi. Erano quelli bianco carta a non essere vini normali.

Massimiliano, come vedi che è accolto il vino naturale italiano all’estero?

Direi bene, i consumatori più attenti capiscono questa nostra spontaneità contadina nel produrre i vini

E tu come amante del vino cosa bevi e quali bottiglie ti appassionano?

Innanzitutto in famiglia consumiamo il nostro vino quotidianamente, circa 700 bottiglie all’anno. Poi io bevo di tutto, dipende dall’umore e dalla stagione, purché sia naturale ovviamente. Ma quando ho bisogno di un confort wine, finisco sempre per bermi un vino piacentino che sia della Stoppa, di Denavolo, del Poggio o di Casé.

La domanda opposta: cerchiamo di essere cattivi per una volta. Mi dici qualche distretto vitivinicolo a livello mondiale che ti fa orrore?

L’Australia, per fortuna qualche piccolo giovane produttore sta cercando di invertire la tendenza

Cosa conosci della Spagna vitivinicola alternativa?

Bevuto molto, alcune cose piaciute altre meno, ma non ne so ancora abbastanza per parlarne

Chiudiamo con la classica domanda apocalittica: dimmi i 5 vini che porteresti con te su un’isola deserta in caso di un viaggio pianificato senza ritorno.

Sono un ragazzo semplice a cui piace bere e non sorseggiare quindi se escludiamo il mio Gutturnio e il Campedello:

Macchiona de La Stoppa

Malvasia di Camillo Donati

Lambrusco di Vittorio Graziano

Camporenzo di Monte dell’Ora

Verdicchio Le Oche di Fattoria San Lorenzo

Un grazie di cuore che non sarà mai sufficiente per ringraziarti sul serio.

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Laventura Wines, un Orange Wine nacido en la Rioja

Laventura Wines

Bryan McRobert es un tipo de Sudáfrica que hace vinos en Rioja. Como entrada de un artículo no es mala frase, sobre todo porque llama la atención que un enólogo sudafricano venga a España a hacer vino. Pero Bryan ha venido y hace unos vinos muy buenos. Bryan nació en Ciudad del Cabo y se crió en una finca situada a 50 km al norte, en la región de Swartland. Fue aquí donde aprendió a cultivar las viñas y a elaborar sus primeros vinos, al tiempo que estudiaba Viticultura y Enología en la Universidad de Stellembosch. Allí tiene su propia bodega, Bryan MacRobert Wines CC, donde elabora dos vinos: Tobias y Abbotsdale.

En 2013 se estableció en España con Laventura Wines, localizada en una nave industrial en Logroño desde la que opera, si bien tienen parcelas por toda la región: Rioja Alavesa, Rioja Alta y Rioja Baja. Los viñedos se cultivan bajo principios ecológicos. Una producción sostenible es algo fundamental en el concepto de los vinos de Bryan MacRobert. A primera vista puede parecer que es un elaborador de Rioja más, pero solo hay que mirar un poquito de cerca para darse cuenta de que lo que hace es muy interesante. Bryan descubrió cuando llegó a la Rioja hace unos pocos años que la Tempranillo era una uva que tenía un gran potencial y que era una variedad muy versátil, así que decidió experimentar con ella.

Y ahora tú que me lees te estarás preguntando qué hacemos hablando en Orange Wines de un sudafricano que hace vinos en Rioja. Muy sencillo. Entre los vinos de Bryan hay un vino naranja que elabora con Malvasía. No es algo perfecto?

Antes de hablar de este vino, recorreremos primero los otros vinos que hace, que como mencionábamos al principio, merecen mucho la pena.

El otro vino blanco que hace es Laventura Viura, tiene un 10% de otras variedades blancas. Es un vino elaborado con uvas de viñas viejas provenientes de viticultura ecológica cuya fermentación natural se realiza en barricas de 600 litros durante un año. Un vino muy agradable en la nariz y en la boca.

Bryan elabora tres vinos tintos. Laventura Lanave es su vino de entrada, un coupage de Tempranillo y Garnacha. Un año de crianza en depósitos de acero inoxidable para la añada 2014 y un año de barrica para la 2015. Laventura Tempranillo es su segundo vino tinto, con un 80% de la citada uva cultivada en la Rioja Alavesa, más un 10% de Garnacha de Rioja Alta y un 10% de Rioja Baja. Su crianza se lleva a cabo en barricas de 500 litros. Es un vino chulo para beber. Muy agradable y que te hace pedir más.

Nuestro tinto favorito es Laventura Garnacha. Un vino muy fino que da gusto beber y que en la añada 2015 pasó un año en barrica de 600 litros.

Y por último, el vino naranja, nuestro favorito del todo. Laventura Malvasía. Las uvas son de una pequeña parcela situada a los pies de la Sierra de Cantabria. El mosto macera con sus pieles durante tres semanas antes de pasar a un huevo de hormigón donde hace su crianza durante un año. Es un vino muy fino y elegante, de los vinos naranja españoles más finos que hemos probado. En nariz es muy suave y cautivador y en la boca es una combinación de sabores que no cansa y que te hace seguir bebiendo más y más. Es su vino de producción más limitada, ya que elabora en torno a las 1.000 botellas en la añada 2015.

Laventura Wines es otro de los miembros del colectivo Rioja’n’Roll, junto a otras bodegas de Rioja: Alegre Valgañón, Sierra de Toloño, Oliviere Riviere, Artuke, Barbarot y Exopto. El objetivo de este colectivo es hacer vinos que muestren el alma de los elaboradores sin tener que limitarse a las clasificaciones tradicionales de vinos de Rioja.

Pronto hablaremos con Bryan acerca de sus vinos y su filosofía vitivinícola.

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