Recientemente he publicado un artículo sobre mi amada Ribolla Gialla/Rebula. En él explicaba que era mi variedad de uva favorita. Me encanta todo lo que he probado elaborada con ella. Muy poquito detrás viene la Vitovska, especialmente cuando se trata de vinos blancos macerados con las pieles. La Ribolla es una variedad muy versátil, ya que podemos encontrarla en muchos estilos de vinificación: fresca, con crianza, macerada, espumosa e incluso dulce. La Vitovska, por otro lado, no es tan versátil. Hasta ahora sólo he probado de ella su versión fresca y macerada. Solamente sé de dos bodegas que elaboren una Vitovska no macerada, pero bueno! Eso es lo que me gusta del vino! Hay que seguir investigando para ver qué más cosas se hacen por ahí!

La uva Vitovska crece en una pequeña franja de tierra ubicada entre Eslovenia y FriuliVenezia Giulia en Italia. Esta área geográfica se llama Karst Plateau, y va desde el nivel del mar hasta los 650 metros de altura, si bien la altitud media es de alrededor de 330 metros. La meseta tiene una extensión en torno a poco más de 400 kilómetros cuadrados que va desde las afueras de Trieste hasta Gradisca d’Isonzo, corriendo paralela al mar Adriático. Desde el Golfo de Trieste se dirige al interior en dirección a los Alpes hasta llegar a los límites de la DO Vipavska Dolina (valle del río Vipava) en Eslovenia. En el lado italiano comprende dos provincias, Trieste y Gorizia. La meseta de Karts es parte de un área geológica mayor llamada Karst que se extiende desde aquí hasta Croacia y Kosovo, pero nos quedaremos dentro del Plateau.

El Karst es un pedazo de tierra particular. Originado en el periodo del Eoceno, el movimiento de las placas tectónicas empujó desde la parte inferior a la parte superior un sustrato rocoso de marla y arenisca rico en sedimento marino. También contiene altos niveles de óxido de hierro y minerales, que mezclados con el suelo de piedra caliza y carbonato crean lo que los lugareños llaman Terra Rossa, un suelo fértil con un color rojo brillante. El Karts también es famoso por sus cuevas, con más de 10.000 de ellas que hacen las delicias de los turistas y espeleólogos. La Grotta Gigante es la más famosa de Italia, mientras que Velinica es su alter ego en Eslovenia.

La brisa proveniente del mar Adriático mantiene los viñedos frescos y secos, ayudándolos a mantenerse saludables y evitando el uso de fungicidas. En la parte posterior, los Alpes Pre-Julianos ofrecen su protección contra las corrientes que soplan desde el continente. Un tercer factor que hace que esta tierra sea especial es el viento conocido como Bora (Burja en Eslovenia), uno de los vientos más brutales del continente que a veces alcanza rachas de hasta 200 kilómetros por hora.

La uva Vitovska es un cruce entre Prosecco y Malvasia Bianco. No es una variedad antigua como la Ribolla, que data del siglo XII, sino que ha sido recientemente cuando los productores locales han comenzado a usarla en la década de 1980. Sin embargo, algunas familias la han estado usando desde hace unos 200 años. No fue hasta 1996 cuando se estableció en Italia la CarsoKras DOC y más tarde el Kras Wine District en Eslovenia. Al igual que con el Ribolla/Rebula, esta variedad también tiene dos nombres: en Italia es propiamente conocida como Vitovska, mientras que al otro lado de la frontera eslovena se reconoce como Vitovska Grganja. Dos uvas diferentes para muchos investigadores, pero más comúnmente aceptadas como una sola variedad. Una característica particular de la Vitovska es su piel gruesa, que se adapta perfectamente a períodos de maceración más largos. La tierra cultivada se extiende alrededor de 60 hectáreas sumando ambos países.

Hablando ya sobre vino, el Carso italiano cuenta con una asociación de productores llamada Associazione Dei Viticoltori CarsoKras que cuenta con una veintena de bodegas participantes. En general producen vinos elaborados con Malvasia Istriana y Vitovska en los blancos y Refosco en los tintos, con varios ensamblajes en muchos casos. Mi corazón alberga muchos de estos productores cuyos vinos he probado, disfrutado y amado. Hay dos productores que hacen una versión no macerada de la Vitovska: Edi Kante y Matej Lupinc. Matej es un maestro. No puedo olvidar un Malvasia 2008 suyo que amo absolutamente (lo probé hace dos años). Su Vitovksa es increíble, y también lo es su blend blanco elaborado con Vitovksa, Malvasia Istriana y Friulano: Stara Brajda. Delicioso y sobre todo, este sí es un blanco macerado con las pieles.

Lupinc está en Prepotto, en la provincia de Trieste, ya que hay otra aldea que comparte nombre en la provincia de Gorizia. Los otros dos habitantes famosos de Prepotto son Benjamino Zidarich (Azienda Agricola Zidarich) y Sandi Škerk (Azienda Agricola Škerk). Ahora estamos entrando en el territorio de la maceración. Tanto Benjamino como Sandi producen vinos increíbles utilizando las dos variedades antes mencionadas, pero especialmente la Vitovska. La Vitovska estrella de Benjamino es Kamen, con 22 meses de crianza en roble después de fermentación y maceración en un tanque de piedra que construyó especialmente para este vino. Kamen en esloveno significa piedra.

No muy lejos de Prepotto encontramos a Azienda Agricola Skerlj, donde Matej Skerlj también produce grandes Malvasia, Vitovska y Terrano (una subvariedad de la Refosco). Sus blancos tiene crianza en grandes botti.

Otra bodega en el Carso italiano que tiene su propio espacio en mi corazón es Azienda Agricola Castello di Rubbia de Nataša Černic. Nataša trabaja increíblemente bien con los mismos varietales (su Malvasia es un vino excepcional), pero sus Vitovskas son una obra maestra. Trubar es el nombre usado por ella para algunas añadas, mientras que en otras usa solo el nombre Vitovska. En algunas añadas, cuando las uvas son de primera calidad, produce Bianco Della Bora, un blend de Malvasia y Vitovska. Su 2002 es uno de los mejores vinos blancos que he probado en mi vida. Además de vino, Nataša es un música clásica y le encanta combinar música y vino, y también arte y danza. Sus sesiones multidisciplinares son una gran experiencia para los asistentes.

Finalmente, recluido en su bodega en el Carso vive Paolo Vodopivec, para mí el mago principal cuando se trata de Vitovska y también de Orange Wines. En su bodega, Paolo solo trabaja con esta variedad. Produce dos o tres vinos dependiendo de la añada llamada Vitovska, Vitovska T, Origine (con etiqueta negra) o Solo. En algunas añadas produce todas, en otras veces produce sólo una. El básico tiene un corto período de maceración (alrededor de 15 días) y cerca de 36 meses de envejecimiento en grandes botti de roble de Eslavonia. Su vino más especial es Solo: un vino con seis meses de maceración con las pieles, fermentado en ánforas enterradas y luego dos años en roble.

Me encantan los vinos de Paolo. He probado algunas añadas de Origine, Vitovska y Solo. Creo que son algunos de los mejores vinos que he probado en lo que respecta a Orange Wines. Paolo es una persona bastante inaccesible. He intentado visitarlo tres veces en vano y apenas puedes encontrar información o fotos sobre él en la red. O en cualquier parte, para el caso.

Cruzaremos ahora la frontera hacia Eslovenia. En el interior del país solo hay un puñado de bodegas, negocios familiares todos ellos con una producción corta. Branko y Vasja Čotar son padre e hijo. Su negocio comenzó con un restaurante donde sólo elaboraban vino para sus clientes. Luego se expandieron para hacer vino a mayor escala. Son viticultores naturales, no agregan nada al vino porque en los viejos tiempos del Telón de Acero, todos eran tan pobres que no tenían dinero para comprar productos enológicos o químicos. Por lo tanto, macerar los vinos blancos como lo hacían con los tintos fue la solución para proteger sus vinos. Hoy en día también usan Merlot y Cabernet Sauvignon, y su Vitovska es brillante.

Joško Rencel es otro productor de Vitovska en el Kras. Pequeña bodega, ánfora enterrada en el patio trasero, vinos increíbles. Vale la pena visitarlo. Ahora es ayudado por su yerno Žiga Ferlež. Su trabajo es maravilloso, tanto su vino Amfora como su blend Vincent.

Recuerdo una vez que visité a mi querido amigo Jean Michel Morel de Kabaj en Goriska Brda. Estábamos hablando de otras bodegas locales y me dijo que debía visitar dos de ellas: Sebastijan Stemberger y Marko Tavčar. Todavía no he podido visitarlos, pero están en la parte superior de mi lista de tareas pendientes. Si Jean dice que son buenos productores de vino, tienen que ser grandes productores de vino. Ambos trabajan con la Vitovska, por lo que para mí es imprescindible visitarlos. Sebastijan también trabaja con Malvasia, Chardonnay, Cabernet y Merlot. También con Zelen , que es una variedad local más encontrada en Vipavska Dolina, no muy lejos de aquí. Marko trabaja con las variedades habituales del Kras: Malvasia, Vitovska y Terrano bajo la etiqueta de Vina Pietra. Ambos son elaboradores de alta calidad. He podido conseguir algunas botellas de Sebastijan. Marko tendrá que esperar un poco.

La palabra en el viento dice que hay otro productor en el área cuyos vinos son increíbles. Se llama Marko Fon y es la versión eslovena de Paolo Vodopivec. Vinos difíciles de encontrar, productor difícil de encontrar. Sobre todo trabaja con Vitovska y Malvasia produciendo un puñado de miles de botellas por año. En la añada 2015 elaboró unas 7.000 botellas. Elabora también un Terrano llamado Lui del que hace unas 1.000 botellas al año. Si puedes conseguirlos, serás afortunado. Maravillosos vinos sin nada añadido. Su Vitovska Selekzija 2016, del que tengo alguna botella, es un gran ejemplo de su trabajo con esta variedad.

Tengo algo mas que decir. Este artículo está dedicado a la Vitovska del Carso-Kras, que es el lugar nativo donde esta variedad es religión. Pero mi querida Kristina Mervič de JNK también está produciendo un vino Vitovska recientemente. De hecho, estaba navegando por el Facebook durante la época de la ultima vendimia cuando vi un post de ella diciendo que su Vitovska estaba lista. ¡Casi me caigo de la silla al suelo! ¡Si ya estaba enamorado de los vinos de Kristina, especialmente su Rebula, ahora un Vitovska! Casi no puedo esperar para probarlo. Kristina no está en el Kras sino en Šempas en Vipavska Dolina. En línea recta no debe estar a más de 30 kilómetros de las aldeas donde se encuentran los otros tipos. Siendo como son las carreteras con mucha curva corriendo alrededor de tantas pequeñas colinas, se tarda un poco más en llegar de un sitio a otro. Pero ningún camino es lo suficientemente largo como para evitar que visites a cualquiera de ellos si amas este tipo de vinos.

La Vitovska es una uva muy interesante si te gustan los vinos naranja. Solamente crece en este pequeño pedazo de tierra. Fuera no puedes encontrarla. Su carácter, su personalidad, los vinos que produce, todos son razones que vale la pena probar. Estos productores de vino, así como otros que aún tengo que conocer, han perfeccionado su trabajo con ella, obteniendo un gran resultado que complacerá a cualquier amante del vino.

Fotos © Castello di Rubbia